El mundo de Telecinco se ha visto sacudido por una noticia que afecta de lleno a uno de sus colaboradores más conocidos: Kiko Jiménez. Recién regresado de unas vacaciones idílicas en Maldivas junto a Sofía Suescun, el colaborador se ha visto salpicado por un suceso familiar que ha revivido recuerdos profundamente dolorosos. El pasado 8 de enero, su padre biológico, Fernando Jiménez, fue detenido en Linares (Jaén) acusado de apuñalar a un vecino, un episodio que ha puesto nuevamente sobre la mesa la complicada relación que Kiko mantiene con su progenitor desde su infancia.
1Kiko Jiménez ha estallado
En una entrevista muy intensa concedida a Santi Acosta en ‘¡De Viernes!’, Kiko no pudo contener la emoción al relatar los hechos. “Ver la cara de mi padre en esas condiciones, en pijama, esposado… no es plato de buen gusto”, confesó con la voz entrecortada, recordando el momento en que se enteró de la detención. Para él, la noticia supuso revivir años de abandono y dolor, ya que Fernando nunca formó parte activa de su vida. “Es un hombre que no está bien. No debería estar suelto, debería estar en un centro, tratándose…”, añadió mientras contenía las lágrimas, dejando claro que la situación le afectaba mucho más de lo que podría imaginarse cualquiera.
El altercado que terminó con la detención de Fernando fue brutal y violento. Según testigos, la discusión comenzó en una armería del municipio y derivó en un apuñalamiento que llevó al vecino al hospital. Tras los hechos, el padre de Kiko se atrincheró en su vivienda hasta que la policía lo arrestó horas más tarde. Ingresó en prisión provisional acusado de un delito de tentativa de homicidio, lo que ha generado un enorme revuelo mediático y ha puesto a Telecinco bajo los focos nuevamente, debido a la vinculación de Kiko con la cadena.
La situación ha reabierto un capítulo muy doloroso en la vida de Kiko Jiménez, quien nunca ha mantenido relación con su padre. Durante años, su figura paterna fue ocupada por su abuelo, y su ausencia ha marcado profundamente su infancia y su desarrollo emocional. “A los 5 años es la primera vez que yo lo veo y él estaba en la cárcel… Es la única vez que lo vi. Me acuerdo perfectamente porque era la primera vez que estaba en un sitio así, tengo el recuerdo de un refresco de cola y de verle detrás de un cristal”, relató Kiko, recordando aquel momento con un dolor que todavía no ha superado. La segunda vez que vio a su padre fue ya en su adolescencia, alrededor de los diecisiete o dieciocho años, confirmando la relación prácticamente inexistente entre ambos.
Kiko, que lleva más de una década vinculado a la televisión, ha intentado durante todo este tiempo proteger a su familia de la exposición mediática. Sin embargo, la gravedad del suceso ha hecho imposible permanecer en silencio. En entrevistas anteriores, como durante su paso por ‘GH VIP 7’, ya había hablado de la ausencia de su padre, aunque siempre de manera general y con cierta discreción: “Mi padre estuvo en la cárcel, pero no soy la persona más indicada para contar el motivo”, dijo entonces, dejando entrever la complejidad de su historia familiar.
El impacto emocional de la detención se combina con la atención mediática que genera Kiko. El colaborador ha querido mantenerse al margen del altercado, pero la noticia ha generado inevitables comentarios y especulaciones sobre cómo puede afectar esto a su vida personal y profesional. La cadena, por su parte, se enfrenta a un momento delicado, ya que uno de sus rostros más reconocidos está vinculado a un hecho de máxima gravedad, algo que podría tener repercusiones tanto internas como externas en Telecinco.

