
La tarde del 18 de enero de 2026 quedará marcada a fuego en la memoria colectiva de España como una de las jornadas más negras relacionadas con los accidentes ferroviarios. Lo que debía ser un trayecto rutinario en tren entre el sur y el centro de la península se transformó en una escena de terror en las inmediaciones de la localidad cordobesa de Adamuz.
Se han recogido muchos testimonios de gente que tenía que haber cogido ese tren, pero por cosas del destino finalmente no lo hicieron. Uno de esos mensajes que han cobrado relevancia es el mensaje de Anabel Pantoja en sus redes sociales, al revelar lo cerca que estuvo de verse envuelta en el desastre.
La sobrina de Isabel Pantoja, visiblemente afectada y todavía asimilando la magnitud de lo ocurrido, compartía con sus seguidores en Instagram una confesión que pone los pelos de punta: ella viajaba en el tren inmediatamente anterior al accidentado. Este giro del destino ha dejado a la colaboradora en un estado de shock profundo, recordándonos a todos la fragilidad de la vida en esos instantes cotidianos que solemos dar por sentados.
Una tarde de domingo que terminó en tragedia nacional
Los hechos se desencadenaron pasadas las 19:45 horas. Un tren de alta velocidad de la compañía Iryo, que cubría la ruta Málaga-Madrid, sufrió un descarrilamiento en el término municipal de Adamuz por causas que todavía son objeto de una investigación exhaustiva. El impacto inicial fue grave, pero la tragedia alcanzó dimensiones catastróficas cuando el convoy invadió la vía adyacente, siendo embestido de lleno por un tren Alvia que circulaba en sentido contrario.
La violencia del choque provocó que varios vagones salieran despedidos por un precipicio. Durante toda la madrugada, el paisaje cordobés se iluminó únicamente por los rotativos de las ambulancias, los focos de los bomberos y el incesante ir y venir de helicópteros de rescate. El saldo provisional, que ha dejado al país en vilo, es desolador, 39 fallecidos confirmados y más de 152 heridos, muchos de ellos en estado crítico.
El desgarrador testimonio de Anabel Pantoja
Anabel Pantoja se ha convertido en una usuaria habitual de la línea de alta velocidad que conecta Madrid con el sur debido a su relación sentimental con David Rodríguez, natural de la ciudad califal. Por ello, la noticia no solo le afectó por empatía, sino por una cercanía física que casi le cuesta la vida.

«Sigo en shock, no puedo dejar de temblar», confesaba a través de sus stories. La influencer explicó que apenas unos minutos la separaron de estar en el lugar del siniestro. «Venía en el tren justo de antes, en la misma ruta Córdoba-Madrid. Pensar que podría haber sido el mío, o que amigos y conocidos viajan a esas horas… no tengo palabras». Su mensaje no se quedó en el alivio personal, sino que se tornó en un lamento profundo por las víctimas: «Gente inocente que volvía a casa, a sus trabajos… No hay consuelo para esas familias rotas».
Anabel ha seguido minuto a minuto las labores de rescate, utilizando su altavoz mediático no solo para expresar dolor, sino para movilizar ayuda. Ha sido una de las figuras más activas a la hora de difundir la necesidad de donaciones de sangre en los hospitales de Córdoba y en recordar la importancia de facilitar mantas y suministros a los equipos de emergencia que trabajaron a pie de vía.
Una ola de solidaridad liderada por el pueblo de Adamuz
Si algo ha destacado en medio de la oscuridad de este accidente ha sido la respuesta humana. Anabel no dudó en alabar la «garra» y la nobleza de los habitantes de Adamuz, quienes fueron los primeros en llegar al lugar del siniestro antes incluso que los servicios profesionales. «Es un pueblo inmenso, lleno de gente solidaria que cuida de los suyos», escribía emocionada.
Por regla general, el mundo de la cultura y el espectáculo se ha volcado en un pésame unánime. Antonio Banderas, siempre vinculado a su tierra andaluza, compartía su horror ante el descarrilamiento, enviando un abrazo virtual a los hogares que hoy quedan «huérfanos».
Por su parte, la actriz Andrea Duro recordaba la tragedia: «Me acosté con el cuerpo cortado y nos levantamos con la peor de las noticias. Todo mi apoyo y amor para las víctimas de este terrible accidente y para los familiares de los fallecidos. Vosotros sois lo más importante en este momento. Gracias a todos los profesionales que han estado y están ayudando a las víctimas. No puedo evitar acordarme del descarrilamiento de Santiago de Compostela. Ojalá paguen los que tengan que pagar».
Otras personalidades como David Bisbal, Aitana, Alba Díaz, Paula Echeverría o Tamara Gorro se han sumado a este duelo nacional, convirtiendo sus plataformas en un muro de respeto y homenaje a los trabajadores que han ayudado en las labores de rescate.

