
El equipo de Bertín Osborne ha emitido un comunicado urgente que ha encendido todas las alarmas sobre el estado de salud del presentador, que ha comenzado este 2026 de la peor manera posible. Después de un 2024 marcado por su regreso a los escenarios y por el esfuerzo de recomponerse tras los duros efectos que el covid dejó en su organismo, el cantante se ha visto ahora obligado a cancelar de forma drástica varios compromisos oficiales, una decisión que ha generado una gran preocupación tanto entre sus seguidores como en el entorno institucional que contaba con su presencia.
El comunicado sobre Bertín Osborne

La primera señal de alerta llegó desde el Ayuntamiento de Alcobendas, que confirmó públicamente que Bertín Osborne no podrá cumplir con uno de los actos más esperados de las fiestas locales. El presentador tenía previsto dar el pregón de las Fiestas de la Virgen de la Paz el próximo domingo 18 de enero, pero su estado de salud ha obligado a posponer el evento. En el comunicado difundido por la institución se explica que, “por motivos de salud del cantante Bertín Osborne”, todo el programa festivo previsto para ese día queda aplazado al jueves 22 de enero, a la misma hora, debido a un empeoramiento de su estado de salud que se prolongará, al menos, hasta entonces.
La falta de detalles concretos sobre el problema médico que atraviesa ha incrementado la inquietud en torno a la figura del artista. No se ha especificado el origen ni la gravedad exacta del contratiempo, pero lo cierto es que la cancelación repentina de actos públicos no es habitual en Bertín Osborne, especialmente después del esfuerzo que realizó en los últimos años por retomar su actividad profesional. Su entorno guarda silencio, mientras crecen las especulaciones sobre si este nuevo revés podría estar relacionado con las secuelas persistentes del coronavirus, que ya en el pasado le obligaron a desaparecer del foco mediático durante largos periodos.
A este delicado contexto de salud se suma un momento personal especialmente complejo. Bertín Osborne ha vuelto a situarse en el centro de la actualidad mediática por su conflicto con Gabriela Guillén, madre de su séptimo hijo, una polémica que parecía haberse enfriado tras su reportaje conjunto en la revista ¡Hola!, pero que ha regresado con fuerza a la pequeña pantalla. A finales del pasado mes de noviembre, Gabriela se sentaba en el plató de ‘¡De Viernes!’ para describir una relación prácticamente inexistente con el presentador, asegurando que el vínculo entre padre e hijo es mínimo.
Última hora sobre Bertín Osborne

Gabriela Guillén afirma que Bertín “solo le ha visto tres veces” y que tras la portada conjunta no había vuelto a tener contacto con el menor. Además, denunciaba públicamente que el cantante no había cumplido con sus responsabilidades económicas, señalando que “no ha pagado nada, ni hay responsabilidad emocional ni de nada”, pese a la imagen conciliadora que se había proyectado ante los medios. Unas declaraciones que no hicieron más que avivar la tensión entre ambos y devolver el conflicto a la primera línea de la actualidad.
La joven fue todavía más contundente al asegurar que la falta de acuerdos se debe a la ausencia de comunicación por parte de Bertín, insistiendo en que no es ella quien debe pedir explicaciones, sino que es una obligación del padre cumplir con sus responsabilidades. Para Gabriela Guillén, se trata de un derecho del menor que no debería estar sujeto a negociaciones ni exposiciones mediáticas, un discurso que generó un enorme impacto y numerosas reacciones en otros programas de televisión.
Pocos días después, desde el entorno del presentador también llegaron respuestas. Marisa Martín Blázquez desveló en ‘Fiesta’ el profundo malestar de Bertín Osborne tras las palabras de su expareja, asegurando que el cantante se encontraba muy enfadado y que había tomado una decisión firme. Según explicó, Bertín considera que la situación ha vuelto al punto de partida y que la relación con Gabriela se limita, en estos momentos, a lo estrictamente económico, una circunstancia que le habría hecho replantearse cualquier intento de mantener una relación más fluida con su hijo.
En medio de este torbellino personal y mediático, el problema de salud que ahora le obliga a cancelar compromisos públicos adquiere una dimensión todavía más preocupante. Bertín Osborne afronta este inicio de año con demasiados frentes abiertos, tanto en el plano físico como emocional, mientras su entorno mantiene la prudencia y evita ofrecer más información. Por el momento, la única certeza es que el presentador necesita tiempo y reposo, y que su agenda quedará en segundo plano hasta que su estado de salud le permita volver con normalidad.

