Alejandra Rubio y Carlo Costanzia han vuelto a dejarse ver en público después de varias semanas centrados en su familia. La pareja, que dio la bienvenida a su segunda hija el pasado 29 de agosto, ha reaparecido ante las cámaras con motivo de un evento celebrado en Madrid. Una salida que marca el regreso de ambos a su agenda social tras el nacimiento de la pequeña Tessa y que ha permitido conocer cómo están viviendo esta nueva etapa en casa.
1Alejandra Rubio y su novio afianzan la relación
La hija de Terelu Campos y el hijo de Mar Flores han mantenido un perfil más discreto desde la llegada de la recién nacida. Durante este tiempo, sus prioridades han estado centradas en la crianza de la pequeña y en la adaptación a la nueva dinámica familiar. Ahora, cuando están a punto de cumplirse dos meses desde el nacimiento de la niña, han decidido retomar poco a poco sus compromisos públicos.
El escenario elegido para esta primera aparición ha sido la fiesta del quinto aniversario del Tablao La Carmela, celebrada en el Teatro Calderón de Madrid. El acto reunió a diferentes rostros conocidos, entre ellos Eugenia Martínez de Irujo y José Ortega Cano, en una cita que congregó a representantes del mundo de la televisión y de la crónica social. Para Alejandra y Carlo, sin embargo, la velada tenía un significado especial: suponía su primera salida pública desde que ampliaron la familia.
«Esta es la primera salida que hacemos desde que nació Tessa«, reconoció Alejandra Rubio ante los micrófonos de Europa Press. Con estas palabras, la colaboradora confirmó que habían mantenido su actividad social en un segundo plano durante las primeras semanas de vida de su hija. Una etapa en la que, como sucede en muchas familias tras la llegada de un bebé, la organización cotidiana ha tenido que adaptarse a las necesidades de la recién nacida.
La reaparición también ha servido para conocer cómo se encuentra la joven en estos primeros meses de su segunda maternidad. Lejos de presentar una imagen idealizada de la experiencia, Alejandra ha hablado con naturalidad de las dificultades que implica compaginar los cuidados de sus hijos con el descanso y las demás obligaciones. Dormir se ha convertido en uno de los principales retos de esta etapa, tal y como ella misma ha explicado ante la prensa.
«Duermo poco», admitió al ser preguntada por cómo está llevando estos primeros días con la pequeña en casa. Una respuesta breve que refleja los cambios que supone incorporar a un recién nacido a la rutina familiar. Los horarios, las noches interrumpidas y la atención constante que requiere un bebé forman parte de una dinámica a la que los padres tienen que acostumbrarse de nuevo.







