Chiqui ha vuelto a ‘Supervivientes All Stars’ con la misma guerra de siempre y una lista de enemigos que viene de lejos.
Le bastó el aeropuerto para enemistarse con Rosa Benito y, ya en Honduras, ha sumado sonados conflictos con Arkano y Marta Peñate. Nada nuevo bajo el sol de la isla. La cartagenera lleva media carrera televisiva haciendo exactamente lo mismo: decir lo que piensa, a volumen alto y sin filtro. Y por el camino ha dejado un reguero de rostros que hoy no le dirigen la palabra.
El comentario de Peñafiel que encendió la mecha
El nombre más pesado de esa lista negra es el de Jaime Peñafiel, veterano cronista de la realeza cuya trayectoria periodística va pareja a su fama de no pedir perdón. Visitó el programa en el que trabajaba Chiqui y Jorge Javier Vázquez le preguntó sin rodeos si ella le caía simpática. La respuesta fue un viaje oficial de los reyes a Colombia y una comparación con los cortejos de las realezas de antaño que conviene leer con el ceño fruncido. Tela marinera.
Ella se derrumbó en directo: «No me considero enana; tengo el problema de que soy de talla baja, no tengo la hormona del crecimiento», dijo entre lágrimas. Peñafiel no rectificó del todo —»retiraré lo de enana, porque ella será corta de estatura y otros, de estatura mental»— y ahí quedó clavada una de esas heridas que no se cierran con los años. Un dardo sobre la altura que ella nunca ha olvidado.
De Benita a Iván Madrazo: la lista sigue creciendo
Con quien sí hubo cariño antes que guerra fue con Benita, por entonces Maestro Joao. La vidente llegó a estar a punto de ser la madrina de Alma, la hija de Chiqui, y aquello terminó en una llamada al pisito de ‘Solos’ en la que volaron palabras gruesas: «¿Cuántos muertos has dejado por el camino, Joaquín? Eres un traidor, un buscafama». El vínculo casi familiar se quedó en el intento.
Las enemistades de Chiqui no nacen en un plató: nacen de favores que se esperaban y nunca llegaron.
Miguel Frigenti entra en otra categoría, la del desprecio olímpico. Hace un año, en conexión con Nagore Robles, dejó claro que él la había votado para echarla y ella respondió con un «yo saludo a todos los demás; de Frigenti paso olímpicamente». Él, por su parte, presumió de que la metería en ‘GH VIP’. Cada uno a lo suyo.
Más antigua es la cuenta pendiente con Paula Souza, la bailarina brasileña con la que su entonces marido tuvo un affaire durante su primera participación en el formato. Hubo cara a cara en el prime time de Telecinco, y frases para el archivo, entre ellas aquel «él solo quería satisfacer sus vicios sexuales conmigo» que Souza soltó en ‘Interviú’.
Y luego está Iván Madrazo, que duele más porque venía de dentro. Antes de partir hacia Honduras, Chiqui confesó a su círculo que estaba dolida porque él rechazó defenderla en plató. El modelo explicó su versión: aceptó, descubrió «varias cosas» que le decepcionaron y llamó a la que había sido su amiga durante 17 años para preguntar directamente. «Mi decepción fue enorme», contó. Diecisiete años de amistad rotos en una llamada. Su sustituto como portavoz fue Dámaso Angulo, de ‘GH 12’.
Lo que este historial dice de Chiqui (y del formato)
Aquí conviene separar el personaje del patrón. ‘Supervivientes’ fabrica enemistades de usar y tirar; Chiqui fabrica las de verdad. La diferencia está en el origen: casi todas sus guerras arrancan de una ofensa personal concreta —su altura, su hija, una amistad de dos décadas— y no de una discusión por un cubo de arroz. Eso, en televisión, se nota. Y se agradece, aunque incomode en la sala de prensa.
El precedente más cercano lo tenemos en cada edición de ‘All Stars’: veteranos que aterrizan con mochila de rencores y descubren que el reencuentro es el verdadero concurso. La diferencia es que aquí la mitad de la lista ni siquiera está en Honduras. Peñafiel no va a aparecer en un cayuco, por mucho que el guion lo pidiera.
Lo que sí puede pasar es que el plató se llene de caras conocidas en las próximas galas. Benita ya vive dentro del ecosistema Mediaset; Madrazo tiene teléfono, argumentario y una entrevista pendiente. Si la cadena quiere exprimir el filón —y la web oficial de Telecinco ya ha convertido el asunto en contenido propio—, el cara a cara está servido. Habrá que ver quién se sienta primero en la palestra. Y quién pide el plano de reacción.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 8/10. Rencores de hace una década, una amistad de 17 años al cubo y una bronca en el aeropuerto antes de despegar.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Mediaset, que tiene plató de sobra; pierde Madrazo, que se queda sin amiga y sin argumento.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Sí, y con Benita delante. Ese reencuentro es dinero, y la cadena lo sabe.







