El Assir se distancia de Juan Carlos I en Abu Dhabi tras su boda y el nacimiento de su hijo

El empresario libanés, apoyo diario del Emérito desde 2020, habría volcado su agenda en su nueva familia tras casarse con su pareja francesa. La relación ya no es la que era y en palacio nadie piensa comentarlo.

El Assir se ha distanciado de Juan Carlos I en Abu Dhabi y el motivo no es una bronca: hay boda y bebé de por medio.

La exclusiva la firma LOC este mismo 17 de octubre y conviene leerla con calma, porque cambia poco el mapa y mucho la foto. El empresario libanés, que desde 2021 hace gestiones personales para el Emérito, habría aparcado la amistad tras casarse y dar la bienvenida a un hijo. La paternidad se lo ha comido entero.

Una boda, un bebé y un amigo que ya no está para recados

Vanitatis adelantó en 2024 que sonaban campanas de boda entre El Assir y su pareja, una ciudadana francesa de la que no ha trascendido nada más. Se casaron. Y después llegó el niño. Según esa información, ahí está la clave: el libanés está volcado en su nueva familia y la residencia del Emérito ha dejado de ser parada obligatoria.

Durante seis años la rutina fue otra. Don Juan Carlos acudía con frecuencia a casa de El Assir y viceversa; la amistad funcionaba como un servicio de asistencia permanente. Consejos, recados y contactos con terceros en nombre del antiguo jefe del Estado, tal y como publicó El País en febrero de 2024. Nadie lo ha desmentido desde entonces.

La relación venía de lejos. De los años 80, de la biutiful people en pleno apogeo y del círculo de Adnan Khashoggi, el multimillonario saudí que lo metió en el comercio internacional de armas. El Assir frecuentó los mismos salones que el entonces Rey y ahí empezó todo.

Zarzuela nunca vio esa amistad con buenos ojos, y no hace falta estrujarse el cerebro para entender por qué. El Assir estaba en busca y captura por una orden internacional, tenía pendiente en España una causa por presunto fraude fiscal —la Fiscalía pedía ocho años de prisión y cerca de 90 millones de euros— y en Francia fue condenado en rebeldía a cinco años por el caso Karachigate. La causa española se archivó en 2024 por prescripción de los delitos.

En el entorno del Emérito, las amistades no se rompen con una bronca: se diluyen cuando el amigo tiene algo mejor que hacer.

De Gstaad a Abu Dhabi: la familia que sí sale en las revistas

Para medir el peso del distanciamiento hay que mirar la biografía doméstica de El Assir. Se casó primero con Samira Khashoggi, hermana de Adnan, y de ahí salió también su entrada en el negocio de las armas. Después, en 1985, pasó por el altar con María Fernández-Longoria, hija del diplomático Carlos Fernández-Longoria y Pavía, entonces embajador en Egipto. Tres hijos: Alia María, Khali y Adil. Se separaron tras 28 años de matrimonio.

La primogénita, Alia María, se casó en julio de 2016 con el abogado Hugo Linares en Gstaad. Tres días de celebración, unos 400 invitados y aviones privados fletados por el padre de la novia. Entre los asistentes, Tamara Falcó, Ana Boyer, Ana Aznar, y Alejandro Agag. El vestido lo firmó Lorenzo Caprile.

Khali eligió Abu Dhabi en octubre de 2022 para casarse con Juan José Franco Suelves, hijo de Francis Franco y bisnieto del dictador. Ceremonia discreta, lejos de España, con don Juan Carlos entre los invitados. Ahí todavía se hacía la foto juntos.

La amistad de Tamara Falcó con las hijas viene de Puerta de Hierro, de cuando eran vecinas de urbanización y de infancia. La marquesa de Griñón ha llegado a definir a Khali como ‘una hermana’ y ha estado en las dos bodas. El menor, Adil, lleva una vida más discreta, aunque la prensa le colocó hace tiempo una relación con Mencía Fitz-James Stuart.

Por qué esta vez el salseo no es judicial

Aquí viene lo interesante. Desde agosto de 2020, todas las noticias del Emérito en Abu Dhabi han llegado por la vía del dinero, de los tribunales o de los libros que se publican cada temporada. Esta es la primera que es puramente doméstica, y por eso incomoda más. Un amigo que se casa, tiene un hijo y cambia de prioridades no es una trama de corrupción: es la vida misma, y la vida no se recurre ante ningún juez.

El precedente más claro está en la propia hemeroteca del Emérito. Cada vez que su entorno se ha movido, Zarzuela ha mirado para otro lado y Felipe VI ha repetido la palabra ejemplaridad como quien reza. Poco importa que la causa fiscal de El Assir se archivara en 2024 por prescripción; lo que pesa es la foto. Y esa foto, ahora, se ha quedado sin segundo protagonista. Si el distanciamiento se confirma en las próximas semanas, don Juan Carlos perderá al hombre que le hacía los recados y ganará, sin querer, un titular menos incómodo. Habrá que ver cuánto dura la tregua.

El Termómetro de Cotilleo

  • 🌡️ Nivel de drama: 6/10. Sin gritos ni demandas, pero con un bebé de por medio que lo cambia todo.
  • 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana El Assir, que recupera la intimidad; pierde el Emérito, que se queda sin su hombre de confianza.
  • 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: En pocas semanas habrá foto de El Assir por Abu Dhabi. Zarzuela, como siempre, no dirá ni media.