Saber y ganar suma una baja temporal más: Juan Gómez pidió parón este viernes, una semana después de Martín Escolar.
El anuncio llegó en plena emisión del viernes 16 de octubre, justo después de que Jordi Hurtado pusiera sobre la mesa el buen rendimiento del aspirante en las 23 tardes que lleva en el concurso. Fue entonces cuando Gómez, delante de sus compañeros de RTVE, contó que necesita un respiro por motivos laborales. Ni crisis ni portada: exámenes.
Lo que dijo Juan Gómez y lo que dejó caer
Detrás hay poco misterio y bastante calendario escolar. Es profesor y las evaluaciones están a la vuelta de la esquina. ‘Tengo 110 alumnos. Dentro de poco habrá evaluaciones y me necesitan’, explicó en plató. Y remató con la frase que resume todo: le cuesta mucho llevar las dos cosas a la vez.
Ojo, porque esto no es una retirada. El concursante se mostró dispuesto a regresar siempre que la dirección del programa se lo permita, y ahí tiene la puerta abierta: el formato contempla una única ausencia por participante. Jordi Hurtado lo dejó claro sin rodeos: ‘Estaremos encantados de que vuelvas. Los concursantes siempre tienen esa oportunidad de una ausencia que, en este caso, está justificada por su trabajo como profesor’.
Queda el aliciente numérico, que no es menor. Juan está a 2.000 puntos del título de Magnífico, una categoría que se gana a base de tardes y que, de momento, se le queda a medio camino. ‘Estoy a 2.000 puntos de ser Magnífico y me gustaría serlo, pero necesito más preparación’, reconoció ante las cámaras.
Un profesor con 110 alumnos no abandona un concurso: negocia con el calendario. Y el calendario, en octubre, nunca pierde.
110 alumnos, un ukelele y 2.000 puntos pendientes
Y antes de irse, se despidió como lo que también es: músico. Ukelele en mano, dedicó una pequeña actuación a sus alumnos, ese otro público que lleva meses esperando que su profesor recupere las tardes. ‘Saber y ganar me ha dado unas experiencias maravillosas. He conocido a gente brutal y espero que sea un hasta luego’, contó.
Conviene recordar dónde estamos: hablamos del concurso más longevo de la televisión en España, un formato de cultura general por rondas y concursantes fieles que hace de la constancia su seña de identidad. Aquí no se ficha a golpe de talonario ni se viraliza un clip de diez segundos: aquí se construyen carreras a base de tardes, y los nombres propios importan.
La otra cara la pone la propia RTVE, que en una semana ha visto cómo dos de sus concursantes más reconocibles pedían el mismo tipo de pausa. Cosas que pasan en octubre.
El precedente de Martín Escolar, siete días antes, deja la pregunta en el aire: ¿ha cambiado algo en el programa o es simple coincidencia de calendarios? La respuesta corta es que no hay respuesta. La larga, que el formato permite exactamente eso, un respiro por participante, y que el espectador fiel ha aprendido a convivir con las sillas vacías.
Dos bajas en siete días: el aula aprieta y el formato aguanta
Aquí conviene no dramatizar. Saber y ganar no está en crisis porque dos concursantes hagan pausa: su mecánica está pensada para que las carreras largas convivan con entradas y salidas, y el título de Magnífico existe precisamente para que el público siga la pista de quién está a un paso. Lo llamativo es el calendario: dos bajas por motivos personales o profesionales en siete días, entre exámenes, evaluaciones, y ukeleles, dicen más del perfil del concursante actual que del propio programa.
Y ese perfil es el de gente que compagina. Profesores, funcionarios, jubilados activos: el concursante de Saber y ganar de 2026 ya no vive del concurso, pero se lo toma en serio. La prueba está en que Gómez se marcha con la cuenta pendiente de 2.000 puntos y con la intención declarada de volver cuando el trimestre cierre. Si la dirección lo autoriza, y todo apunta a que sí, lo veremos otra vez por la tarde, probablemente ya entrado diciembre, peleando por ese ascenso que se le quedó a medias. Mientras tanto, el aula manda. Y quien haya dado clase sabrá que el aula nunca negocia.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 4/10. Un parón justificado no es un culebrón, aunque la coincidencia dé para titular.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana el profesor que recupera a sus 110 alumnos, pierde el espectador que se queda sin su racha de tardes.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Réplica no, regreso sí: si el trimestre aprieta, silla reservada y ukelele afinado para diciembre.







