Lamine Yamal e Inés García han ampliado la familia con dos cachorros de Golden Retriever y el anuncio ha revolucionado sus redes.
El jugador del FC Barcelona y la creadora de contenido han confirmado la llegada de los perritos a través de sus perfiles, apenas unos meses después de que Inés García se mudara a Barcelona. Los rumores de relación empezaron a sonar el pasado mes de abril y, desde entonces, la pareja ha ido cerrando etapas a velocidad de crucero: primero la convivencia en la ciudad condal, ahora dos cachorros que corretean por el salón. Dos, no uno.
El anuncio que ha convertido el salón en una guardería
‘¡Ya tenemos a los monstruitos en casa!’, escribía Inés García ante sus millones de seguidores, según recoge Diez Minutos, con el humor de quien acaba de meterse en un lío multiplicado por dos.
Cuidar de de un cachorro ya es trabajo; hacerlo por partida doble es un máster. La pareja ha pasado de cuadrar agendas apretadas —la exigencia competitiva que marca el calendario del club y el ritmo frenético de la creadora— a coordinar paseos, veterinario y adiestramiento cada día. No es poca cosa.
Quienes siguen sus pasos en redes han visto el cambio de rutina: los pequeños dormidos tras una carrera por el salón, alguna discusión doméstica sobre nombres y una agenda familiar que ya gira alrededor de dos correas. Menudo cambio.
Dos cachorros son una prueba de convivencia de nivel avanzado y esta pareja la ha superado antes de cumplir el primer año.
Copito, Bubalú o Coco: así se decidió el nombre de la hembra
Con el macho no hubo debate: Copito. El dilema llegó con la hembra. Según ha trascendido entre sus seguidores, Lamine apostaba fuerte por Bubalú mientras Inés prefería Coco. Ganó el nombre de Inés. El tira y afloja quedó resuelto en casa y contado, cómo no, en redes.
Como suele pasar cada vez que alguien con altavoz anuncia la llegada de un cachorro, se ha abierto el debate sobre la adopción frente a la compra, y ahí la pareja no ha entrado. Sus publicaciones se han limitado a la rutina: los paseos al amanecer, las visitas al veterinario, y las sesiones de adiestramiento. Ahí no entran.
Lo que este paso dice (y lo que no) sobre la pareja
La mascota compartida funciona en el universo famoso como un termómetro de pareja. Primero llega la mudanza, después las apariciones cruzadas en stories y, cuando el salón ya tiene nombre propio, los perros. No es una ciencia exacta, ni mucho menos, pero el orden de los factores dice bastante. En este caso, el anuncio llega después de que Inés García se instalara en Barcelona, con esa etiqueta de paso importante que acompaña a cualquier convivencia que se precie.
Tampoco conviene exagerar. Dos cachorros son compatibles con dos agendas que no se detienen, pero exigen logística, paciencia y turnos. El dato interesante no es solo la llegada de los animales, sino el tiempo que hay que dedicarles. Cuadrar paseos con un calendario de partidos y campañas de contenido no tiene nada de romántico: es gestión pura. Y esa gestión es, casi siempre, lo que separa el anuncio bonito del proyecto que aguanta de verdad.
Habrá que ver si los cachorros se convierten en protagonistas habituales de sus redes o si la pareja prefiere mantenerlos en segundo plano. De momento, en casa ya hay dos nombres decididos, un collar por estrenar y bastantes menos horas de sueño. Cosas de la vida en común.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 4/10. Dos cachorros no son una traición, pero el nivel de ternura altera el algoritmo.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Inés, que impone su Coco; pierde Bubalú, que se queda sin collar personalizado.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Antes de que acabe el año, post con perritos y cifras de interacción de escándalo.







