Aitana arranca la gira de Bogotá con fiebre y se disculpa en pleno concierto

La artista reconoció sobre el escenario del Movistar Arena que llevaba fiebre y dolor de estómago desde que salió. La gira sigue el 19 de octubre en Santiago de Chile y después en Buenos Aires.

Aitana arrancó en Bogotá su gira latinoamericana con fiebre y se disculpó en el escenario ante un Movistar Arena entregado.

La cantante no escondió nada: desde que salió al escenario tenía fiebre y dolor de estómago. Lo dijo ella misma, micrófono en mano, entre canción y canción. ‘Desde que he salido estoy con fiebre y mucho dolor de estómago, entonces lo siento si en algún momento habéis notado que no lo estoy dando todo’, soltó. Fue en el Movistar Arena de Bogotá, en la noche del viernes 16 de octubre.

Lo que pasó en el Movistar Arena (y lo que Aitana no quiso esconder)

El arranque fue de manual: botas rosas hasta la rodilla y un enterizo rosa de tul con brillantes. Buena parte del público acudió vestido de azul y blanco, en guiño al universo visual de Cuarto Azul. El espectáculo abrió con ‘6 de febrero’ y ‘Segundo intento’, con la cantante incorporada a una cama que forma parte de la escenografía de esa habitación que articula todo el álbum.

Pantallas enormes, juegos de luces y un recorrido que saltó de la intimidad a los bloques de baile. Cayeron ‘Los Ángeles’, ‘Mon Amour’ y ‘Gran Vía’, con una deriva más electrónica y coreográfica. Hora y media de concierto. Y dos ausencias que el respetable notó: ’24 rosas’ y ‘Las Babys’ se quedaron fuera del setlist. La segunda, precisamente, es la que suele montar el momento más participativo de la noche, con amigos, familiares y niños subidos al escenario.

Antes de eso, Aitana celebró el detalle: ‘Sois los primeros de Latinoamérica’. Agradeció a un público que no era solo colombiano, con seguidores llegados de Uruguay, Costa Rica y Venezuela. Volvía a Colombia tres años después de su última actuación y lo hizo contando su particular turismo: el cerro de Monserrate, que calificó de ‘increíble’, las arepas y el ajiaco. ‘Colombia es un país maravilloso’, zanjó.

Una disculpa a tiempo no resta, suma: el público perdona antes la fiebre confesada que el playback disimulado.

De veinticinco conciertos en España a un Movistar Arena con fiebre

El contexto ayuda a entender el cuerpo. Llevaba desde mayo de gira por España, con alrededor de veinticinco conciertos a la espalda, y tres semanas sin subirse a un escenario. Ese parón, contado por ella en el propio show, es a la vez alivio y trampa: el cuerpo se relaja y luego llega un vuelo transatlántico, cambio de altura y una fecha inaugural con toda la presión del tramo latinoamericano encima.

Después de Bogotá, la agenda aprieta. Este lunes 19 de octubre actúa en Santiago de Chile. Los días 21, 22 y 23, Buenos Aires. De ahí, México, con paradas en Monterrey, Guadalajara y Querétaro además de otras ciudades del país, y el salto a Estados Unidos con Nueva York y Miami en el horizonte.

La humildad como escudo: por qué esta disculpa le funciona

Aquí conviene detenerse. Una artista que reconoce en directo que no está al cien por cien hace dos cosas a la vez: pone las reglas y desactiva el hate antes de que exista. Es un movimiento que en esta industria se ve cada vez más y que funciona mucho mejor que el silencio o, peor todavía, que el vídeo de disculpa grabado tres días después con filtro y buena luz.

El precedente está en la propia gira: quien ha seguido a Aitana en el tramo español sabe que el repertorio se ha ido moviendo, que hay bloques que crecen y canciones que caen del cartel sin aviso. La conversación sobre el directo feroz que acompaña a su carrera, de Cuarto Azul hacia atrás, enlaza con su propia trayectoria: la ficha de Aitana en Wikipedia recuerda que lleva media vida subiéndose a escenarios que le quedan pequeños.

La lectura es clara: la disculpa no es debilidad, es gestión. El público que paga entrada perdona la fiebre si se le habla con honestidad; lo que no perdona es que le tomen por tonto. Aitana, que lleva meses viviendo del universo Cuarto Azul en cada alfombra y en cada story, sabe que el relato de la artista que se sobrepone vende bastante más que el del concierto impoluto.

Ojo con lo que viene, eso sí. Bogotá era el pistoletazo de salida, no la meta. Santiago, Buenos Aires y las fechas mexicanas en cadena forman un calendario que no entiende de gripes. Y habrá que ver si ‘Las Babys’ y ’24 rosas’ vuelven al setlist en Chile o se quedan en la maleta de este tramo. Ahí está el próximo titular que el fandom va a buscar en cada story.

El Termómetro de Cotilleo

  • 🌡️ Nivel de drama: 5/10. Fiebre confesada y dos canciones ausentes: hay tema, pero sin sangre en la pista.
  • 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Aitana, que convierte una debilidad física en relato de cercanía; pierde el setlist, huérfano de ‘Las Babys’.
  • 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Santiago dictará sentencia: o vuelve el bloque participativo o el fandom abre la carpeta de reclamaciones.