Chino Darín ha frenado su carrera para volcarse en la paternidad junto a Úrsula Corberó. Lo ha contado él mismo, sin rodeos, en el Festival Internacional de Sitges, donde ha presentado su nueva película, Dante.
La pareja dio la bienvenida a su primer hijo el pasado 9 de febrero, en Barcelona, la ciudad natal de la actriz. Desde entonces, ambos han reordenado la agenda alrededor del pequeño, y el actor ha convertido esa prioridad en discurso público: Chino Darín confirma que su mejor papel ahora es el de padre.
El parón que Chino Darín ha anunciado en Sitges
‘Ahora me estoy dedicando a la paternidad’, ha explicado el hijo de Ricardo Darín ante la prensa acreditada en el certamen. Y añadió: ‘Fueron meses intensos, pero, por suerte, dejé hasta abril un curro que tenía y tengo una obra de teatro para el año que viene. Así que tuve un buen tiempo para disfrutarlo’.
Traducido al calendario: algún evento suelto con productoras, la obra de teatro que llegará en 2027, y nada más a la vista. Nada de rodajes hasta nuevo aviso.
La decisión tiene un episodio fundacional. Cuando nació el pequeño, Chino estaba rodando en Argentina y tomó un avión de última hora para llegar a Barcelona. Dos días después del parto volvió a cruzar el Atlántico para terminar el rodaje. Lo que vino después fueron casi dos meses de distancia y videollamadas diarias como único refugio. Casi dos meses de kilómetros salvados a base de pantalla.
Hay parones que se anuncian para parecer ocupado y otros que se anuncian porque uno ya sabe qué no quiere volver a perderse.
En marzo regresó a España liberado de rodajes y, desde entonces, la rutina de la pareja pasa por la intimidad y la crianza. La agenda de los dos se ha reordenado alrededor del bebé.
Del nombre del hijo al título de la película
Hace unas semanas, la familia viajó junta a Argentina para presentar al pequeño a los abuelos paternos. Ricardo Darín y Florencia Bas ejercieron de anfitriones en Buenos Aires y no ocultaron su devoción por el recién nacido. La anécdota está en otro sitio: la película que Chino ha presentado en Sitges se titula Dante, el mismo nombre que la pareja eligió para su hijo. El rodaje y la paternidad han acabado compartiendo nombre propio.
Un parón con fecha de caducidad y una industria que toma nota
Conviene leerlo con calma. No hay retirada ni despedida: hay una pausa con fecha de caducidad, la obra de teatro de 2027, algún compromiso suelto con el certamen que le ha servido de altavoz y una lista de guiones que, por ahora, se queda en la mesilla. Lo verdaderamente relevante es el relato. Durante décadas, el parón por maternidad o paternidad se contaba en voz baja, como una interrupción incómoda entre dos proyectos; hoy hay intérpretes que lo anuncian en un festival, con micrófonos delante y sin dramatizar. En una industria que mide el éxito en rodajes consecutivos, eso tiene mérito y también riesgo: el cine olvida rápido y los papeles buenos no esperan a nadie. Queda por ver cómo se reparte la pareja los próximos compromisos profesionales, porque la crianza se organiza con calendarios, no con buenas intenciones. El primer proyecto que acepte Chino Darín dirá mucho más que esta pausa, y su trayectoria sobre las tablas y en pantalla marca el listón que ahora toca bajar a propósito.
De momento, su mejor papel se rueda en casa. Y no hay prisa por cambiarlo.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 3/10. Cero conflictos, cero sombras: es una noticia feliz con calendario laboral.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana la familia Darín-Corberó; pierde la industria, que se queda sin él unos meses.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: La próxima exclusiva será su vuelta a un rodaje, no una foto del pequeño.







