Selma Blair, en libertad bajo fianza por un incidente en un avión en pleno vuelo: la versión de sus abogados

La jueza Indira Khan fija una fianza de 20.000 dólares en efectivo y la defensa alega dosis perdidas de un medicamento neurológico, un golpe en la cabeza y desorientación por la altitud. La actriz vuelve al tribunal el 19 de enero de 2027.

Selma Blair ha quedado libre bajo una fianza de 20.000 dólares (unos 18.500 euros) tras el incidente en un avión de Delta. La actriz, de 54 años, fue imputada este lunes de dos delitos graves de agresión y salió del tribunal de Nueva York entre flashes y empujones.

La jueza Indira Khan fijó la fianza en 20.000 dólares en efectivo, o una garantía de 60.000 —en torno a 55.500 euros— total o parcialmente avalada, según adelantó Page Six. Blair pagó, salió por su propio pie y no pronunció una palabra. El resto lo dirán los tribunales.

Una azafata mordida y un agente con la mandíbula hinchada: los cargos

El relato oficial arranca la noche del domingo 11 de octubre, con el vuelo 938 de Delta ya estacionado en la Terminal 4 de JFK. La Port Authority identificó a la pasajera, que quedó bajo custodia y fue trasladada a un hospital para evaluación. Dos azafatas declararon lesiones; fuentes próximas al caso describen mordiscos en las manos de una y un corte en la otra.

La acusación formal sostiene que Blair golpeó a un auxiliar de vuelo y mordió a otro. Ya en en la ambulancia que la evacuaba desde la terminal, prosigue el escrito, lanzó patadas al rostro, al cuello y al pecho de un agente. En el Jamaica Hospital propinó una patada en el pecho a una enfermera. Ambos denunciaron dolor; el agente presentaba la mandíbula hinchada.

El catálogo de imputaciones es severo. Dos delitos graves de agresión en segundo grado —uno por la azafata, otro por el agente— castigados, en caso de condena, con entre dos y siete años de prisión. A ello se suma un cargo federal previsto por agresión en jurisdicción marítima y territorial especial, que añadiría hasta un año de reclusión.

Quien ha asumido la investigación es el FBI, que guarda silencio. Delta, por su parte, ha marcado distancia: ‘tolerancia cero con el comportamiento indisciplinado o ilegal’, porque ‘la seguridad de nuestros clientes y de la tripulación está siempre por delante’. La jueza le ha ordenado mantenerse alejada de la enfermera a la que presuntamente agredió. Cosas del protocolo neoyorquino.

Entre una paciente con esclerosis múltiple y una acusada federal puede mediar una dosis olvidada y un golpe en la cabeza a diez mil metros.

La versión de sus abogados: dosis perdidas, un golpe en la cabeza y la altitud

Shawn Barnes, uno de sus letrados, lo expuso ante la jueza con una frase que aspira a reordenar el caso: ‘no fue una agresión intencionada’. Blair, explicó, había perdido varias dosis de su medicación neurológica, la que controla los síntomas graves de la esclerosis múltiple que hizo pública en 2018. Barnes añadió una jornada maratoniana de rodaje y una caída a bordo en la que se golpeó la cabeza.

‘Estos factores, unidos a la altitud, desembocaron en un estado de confusión y desorientación severas’, resumió. Su colega Joshua Reitzas añadió que Blair es ‘el estándar de oro’ y alguien a quien admirar por su trayectoria. La jueza Khan respondió con sequedad: ‘La señora Blair no debe recibir un trato especial por ser una celebridad’. Su representante sostiene que atravesaba una urgencia médica antes del altercado y que se encuentra en condición estable.

El precedente de Cancún, la esclerosis y una cita en enero de 2027

No es la primera vez que Selma Blair y una cabina presurizada acaban en los titulares. En junio de 2016 fue desembarcada de un vuelo Cancún-Los Ángeles después de unas declaraciones desconcertantes. Emitió entonces una disculpa: habló de un apagón por la mezcla de medicación y alcohol. Aquello se leyó como anécdota; esto se leerá en un expediente federal.

Lo que ha cambiado en una década es el relato público de la enfermedad. Desde que hizo público su diagnóstico de esclerosis múltiple, Blair se ha convertido en una de las voces más reconocibles de la dolencia: en 2023 acudió a la Casa Blanca, en un acto con Joe Biden para conmemorar la Ley de Estadounidenses con Discapacidades. Ese capital simbólico es lo que la defensa pone sobre la mesa.

El paralelismo incómodo está en otro lugar: en cómo la justicia estadounidense ha gestionado los cuerpos de sus estrellas cuando la salud se rompe. La tutela que rigió la vida de Britney Spears hasta 2021 dejó una lección que Hollywood aprendió tarde: la fragilidad médica acaba siendo un asunto jurídico antes que clínico.

Queda el calendario. Blair tiene una cita con el tribunal el 19 de enero de 2027 para la vista sobre los delitos graves, con el cargo federal pendiente de formalizarse. Entre la paciente y la acusada hay una distancia que no se mide en kilómetros; en enero empezará a medirse en autos.

El Veredicto VIP

  • 📸 Imagen pública: El episodio instala a Blair en el terreno más incómodo para una actriz con causa propia: la duda sobre su estado.
  • 💎 El detalle de lujo: Compareció con sudadera blanca de capucha y vaqueros tras abonar 20.000 dólares de fianza, unos 18.500 euros.
  • 🗣️ El entorno cuenta: Su equipo legal insiste en la dosis olvidada y el golpe en la cabeza; la jueza responde que la celebridad no concede trato especial.