Fran Antón destapa la pesadilla que vivió con Kiko Hernández en Melilla: es muy fuerte

Fran Antón ha roto su silencio sobre uno de los episodios más duros que ha vivido junto a su marido, Kiko Hernández, después del cierre del negocio que ambos regentaban en Melilla. La pareja tuvo que hacer frente a una situación límite que llegó a incluir una huelga de hambre, un encadenamiento a las puertas del establecimiento y una agresión física que marcó aquellos días. Ahora, meses después de lo ocurrido, Fran ha reaparecido en las redes sociales para contar cómo ha terminado el proceso judicial y denunciar las consecuencias personales y profesionales que, según asegura, ha tenido que afrontar.

La pesadilla de Kiko Hernández y su marido

Kiko Hernández en 'Sálvame'. (Foto: YouTube)
Kiko Hernández en ‘Sálvame’. (Foto: YouTube)

Fue el pasado mes de diciembre cuando Kiko Hernández y Fran Antón tuvieron que cerrar El Cielo, el local que compartían en Melilla. Lo que comenzó como un conflicto por el negocio acabó convirtiéndose en una de las etapas más complicadas para el matrimonio. Ambos llegaron a protagonizar una huelga de hambre y se encadenaron en la puerta del establecimiento para reclamar una solución, hasta que la situación se agravó con una agresión física. Desde entonces, la pareja ha tenido que rehacer su vida lejos de la ciudad en la que había desarrollado parte de su trayectoria personal y profesional.

Ahora, Fran Antón ha querido compartir públicamente la resolución judicial que afecta al cierre del establecimiento. En una serie de vídeos publicados en sus redes sociales, el marido de Kiko Hernández ha anunciado que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha dictaminado que el cierre de El Cielo fue ilegal, según la interpretación que hace de la resolución. «Llega el momento de decir que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha dictaminado que el local que teníamos en Melilla, El Cielo, ha sido cerrado de manera ilegal. Sí, ha anulado el auto que mantiene el cierre del local El Cielo y que impulsó el Gobierno de Melilla», ha explicado.

La noticia ha llevado a Fran a dirigirse directamente a Juan José Imbroda, presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, al que reclama explicaciones por lo sucedido. Visiblemente molesto, Antón considera que ha llegado el momento de que los responsables políticos se pronuncien sobre un asunto que, según sostiene, ha tenido consecuencias devastadoras para su familia. «Habrá que preguntarle al señor Imbroda si va a dar alguna explicación o si va a decir algo», ha manifestado antes de recordar unas palabras que le dijo su padre, ya fallecido, quien llegó a formar parte del Gobierno de Imbroda.

«Mi padre, que ya falleció, el pobre, y que fue miembro del Gobierno de Imbroda, me dijo una vez: ‘Fran, nunca tengas miedo de nada en la vida'», ha relatado. Un consejo que, en sus propias palabras, cobra ahora un significado especial. «Me siento como más fuerte que nunca. Ahora me siento como eso, sin miedo y con fuerza», ha añadido, dejando claro que no piensa guardar silencio sobre lo ocurrido.

El marido de Kiko Hernández también ha detallado el impacto que esta situación ha tenido en su vida personal. Según su testimonio, las circunstancias les obligaron a abandonar Melilla y regresar a Madrid, además de desprenderse de su vivienda y dejar atrás el negocio que habían puesto en marcha. «Nosotros tuvimos que abandonar la ciudad y volver a Madrid; tuvimos que vender nuestra casa, dejar el local, porque, claro, después de todo esto ocurría una cosa y es que ni yo ni mi pareja somos bienvenidos», ha asegurado.

Fran Antón ha dado muchas explicaciones

Fran Antón posando con Kiko Hernández. (Foto: Instagram)
Fran Antón posando con Kiko Hernández. (Foto: Instagram)

Fran ha explicado, además, que llevaba trabajando en Melilla desde 2009 y que tenía proyectos profesionales que, según denuncia, quedaron truncados. Entre ellos, ha mencionado una escuela que tenía prometida por la Consejería de Cultura, así como trabajos relacionados con el medioambiente y la educación. «Me quitaron la escuela que tenía prometida», ha lamentado, al enumerar las oportunidades que afirma haber perdido durante este conflicto.

Pero su malestar no se limita a las consecuencias económicas. Antón ha anunciado que pretende reclamar una compensación por los perjuicios que asegura haber sufrido, tanto por el cierre del establecimiento como por las repercusiones que ha tenido en su carrera profesional. «Ahora, esos daños morales, ¿quién me los paga a mí? Porque voy a pedir daños morales, tanto del local como de lo que se me ha hecho a mí, que no voy a poder ejercer mi trabajo en Melilla», ha declarado.

En su intervención, también ha cuestionado que los responsables políticos puedan decidir qué personas tienen cabida en la programación cultural de una ciudad. «En Melilla, los ciudadanos somos los que pagamos cada año los impuestos para que se haga cultura y eventos, entonces no tienen que decidir los políticos quién o no quieren trabajar», ha defendido. Una reflexión con la que Fran ha querido poner el foco en los ciudadanos y en las consecuencias que, a su juicio, ha tenido el conflicto más allá de su propia familia.

El marido de Kiko Hernández ha insistido en sus preguntas a Imbroda y le ha reclamado que aclare si piensa pronunciarse sobre la resolución judicial y pedir disculpas. «¿Vas a dar la cara? ¿Vas a hablar de esta noticia? ¿Vas a pedir perdón a alguien?», ha preguntado. También ha mencionado a las familias que, según explica, se quedaron sin poder celebrar sus eventos en el local, así como a los melillenses que se habrían visto afectados por el cierre.

La cuestión de una posible indemnización ha sido otro de los puntos centrales de su discurso. «Habrá que pagar una indemnización, como bien sabéis. ¿Quién la va a pagar? ¿Usted de su bolsillo o los melillenses?», ha planteado, cuestionando quién asumirá las consecuencias económicas derivadas de lo sucedido. Por el momento, Fran ha expresado su intención de reclamar los daños que considera que se le han causado.

Fran Antón apunta directamente al conflicto con Kiko Hernández como el origen de lo que, en su opinión, terminó afectando a ambos. «El tema personal era con mi pareja, que opina lo que le da la gana en sus redes sociales del Gobierno. ¿Y qué pasa? Que tenían que castigarnos», ha afirmado. De esta manera, sostiene que el enfrentamiento estaría relacionado con las opiniones que su marido había expresado públicamente, aunque sus acusaciones forman parte de su versión de los hechos.

Meses después de abandonar Melilla, Fran ha decidido hablar sin rodeos sobre una etapa que describe como especialmente dolorosa. La resolución judicial que ha anunciado supone un nuevo capítulo en un conflicto que ha marcado la vida del matrimonio, pero el asunto todavía deja preguntas sobre las posibles responsabilidades y las consecuencias económicas. Con Kiko Hernández a su lado, Fran Antón asegura que ya no tiene miedo y que está dispuesto a reclamar aquello que considera que le corresponde.