El embajador de Irán ha vuelto a esquivar el saludo de Letizia, Leonor y Sofía en el besamanos del Palacio Real. La escena ya es una estampa fija del Día de la Hispanidad.
Este 12 de octubre de 2026 la cosa ha ido un paso más allá. Hasta ahora el representante iraní eludía la mano de la reina, pero tendía la suya al rey Felipe. Este año, ni una cosa ni la otra: el embajador no ha saludado a ningún miembro de la familia real.
El gesto quedó registrado en el Salón del Trono, esa única estancia del Palacio Real que conserva intacta la decoración original. En lugar de estrechar manos, el iraní juntó las palmas a la altura del pecho en modo rezo e hizo una leve inclinación.
La cita congregó a más de 1.000 invitados en una hora exacta de saludos, con dos descansos de diez minutos. Los Reyes y sus hijas sostuvieron el ritmo sin incidencias, dentro del Día de la Hispanidad.
Doña Letizia ejecutó su saludo con la firmeza de siempre y con un gesto mínimo que los avezados ya conocen: una ligera retracción del brazo para marcar el ritmo. Solo dos personas se atrevieron a romper el guion.
El desplante diplomático, cuando se repite año tras año, deja de ser anécdota y se convierte en argumento: el besamanos iraní ya tiene su propio ritual.
El invitado del sombrero y otros saltos de guion
Aunque el embajador iraní se llevó la foto, no fue el único que dio de qué hablar. Otro de los invitados se presentó ante los Reyes con el sombrero puesto, un despiste que en Palacio suele leerse como llamada de atención y que esta vez quedó sin explicación.
El rojo, el vestido que Ayuso repite y la sorpresa de Teresa Urquijo
Como sucede todos los años, los looks se llevaron los focos de un besamanos que no brilló por la elegancia. Las ministras abrieron la pasarela. Yolanda Díaz, en el que puede ser su último besamanos como ministra de Trabajo, apostó por un vestido ajustado con larga capa roja de vuelo a lo Superman.
Fue rojo también el vestido de Sofía Palazuelo, duquesa de Huéscar. Un diseño desestructurado en pliegues, volantes y pinzas, ajustado con un cordón negro. Sofía Palazuelo se situó a distancia sideral del look de la ministra.
Y apareció Teresa Urquijo, esposa del alcalde José Luis Martínez-Almeida y habitualmente alérgica a llamar la atención. Esta vez se atrevió con uno de los aciertos de la jornada: un vestido azul marino de escote en V y estampado vegetal en amarillos, verdes y turquesa.
Isabel Díaz Ayuso repitió el vestido azul marino que lució durante la visita del papa León XIV, con escote corazón, y volante final. El rojo, aunque parezca obvio, fue el color del besamanos: lo llevaron también la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, y Eugenia Martínez de Irujo, que repitió el diseño de gasa plisada de la boda de Ainhoa Arteta.
Un desplante con historia y un silencio que ya tiene su propio ritual
El saludo entre la Familia Real y el cuerpo diplomático es uno de los momentos más reglados del Día de la Hispanidad. La Casa espera cordialidad, no cercanía, y cualquier variación en la coreografía se lee en clave política. Mientras el embajador saludaba al rey y obviaba a la reina, el desplante tenía un destinatario claro. Ahora que no saluda a ninguno de los dos, el mensaje se vuelve más ruidoso y menos legible.
Conviene no dramatizar: existen tradiciones diplomáticas que evitan el contacto físico por motivos religiosos o culturales, y el gesto del rezo podría encajar ahí. Pero año tras año, la escena deja de ser anécdota protocolaria y entra en el terreno del símbolo. Un símbolo incómodo en un acto donde la propia Casa Real busca, por encima de todo, normalidad.
Queda una mañana más en el Palacio Real: mil manos estrechadas, dos descansos, un sombrero fuera de guion y la foto que probablemente se repetirá el próximo 12 de octubre. La pregunta ya no es si volverá a pasar, sino si alguien en Palacio decide cambiar el guion.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 5/10. La escena ya tiene solera, pero el gesto del rezo sube el voltaje medio punto.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Sofía Palazuelo con su vestido desestructurado; pierde el equipo de protocolo, que aún no sabe si esto es incidente o costumbre.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Portada sí, comunicado no. La Casa Real callará y la prensa rosa tendrá tema para el fin de semana.







