Letizia, madrina de la fragata Roger de Lauria: el debut en Ferrol que comparte con Leonor

El acto está fijado para el 27 de octubre a las 16:44 en el astillero gallego, coincidiendo con la pleamar. Será la primera vez que la Reina apadrina un buque militar; Leonor ya lo hizo con el submarino S-81 en 2021.

Letizia será madrina de la fragata Roger de Lauria el próximo 27 de octubre en Ferrol, un debut que ya comparte con Leonor.

El acto está fijado para las 16:44, coincidiendo con la pleamar, como manda la liturgia de las botaduras en Navantia Ferrol. La noticia la adelantó el diario La Voz de Galicia y, de momento, la agenda oficial de la Casa Real sigue sin recoger el anuncio.

La cita cae justo después de los Premios Princesa de Asturias 2026, así que la Familia Real ya estará en modo despliegue por el norte.

Lo que se juega Ferrol el 27 de octubre

Sobre la ría, la Armada pondrá a flote la F-112 Roger de Lauria, la segunda unidad de la serie F-110 construida por Navantia en Ferrol. Son buques de nueva generación especializados en guerra antisubmarina y llamados a relevar a las fragatas clase Santa María (F-80) a partir de este año.

El nombre del buque también cuenta: Roger de Lauria fue el almirante de la Corona de Aragón que firmó algunas de las victorias navales más recordadas del Mediterráneo medieval.

La serie ya tiene madrina para su primera unidad: hace un año fue la reina emérita Sofía quien apadrinó la F-111 Bonifaz. Ahora el testigo pasa a su nuera, que se estrena en los bautizos castrenses.

Cuatrocientos años después de la primera botadura real, la liturgia sigue intacta: una madrina, una botella y la pleamar como testigo.

Ferrol, 2008: la primera vez que Letizia pisó el astillero

No será su debut en la ría. En 2008, todavía princesa de Asturias, acudió al bautismo de mar del Juan Carlos I acompañando a Felipe y a los reyes Juan Carlos y Sofía. Aquel día se botó el mayor buque militar de la historia de la Armada española.

Tres años después llegó su primer apadrinamiento: el velero Telefónica, el barco español que compitió en la Volvo Ocean Race. Un barco de regatas. Esto es otra cosa.

Del deporte a la Armada, sin escalas.

De 1610 a hoy: la madrina como gesto de Estado

La costumbre de que un miembro de la realeza bautice un buque de guerra viene de lejos. El primer antecedente documentado es de 1610, cuando el príncipe Enrique Estuardo presidió en Inglaterra la botadura del Prince Royal. En la época Tudor, estas ceremonias eran fiestas nacionales con obispo, vino, y un copón de plata que terminaba en el fondo del mar como ofrenda.

A finales del siglo XVII la Marina británica cortó el despilfarro y cambió la copa por una botella de champán estrellada contra el casco. En 1875, la princesa Alejandra de Dinamarca amadrinó el HMS Alexandra y dejó fijado el guion que hoy seguimos.

En España, la Corona ha convertido estos actos en una herramienta de continuidad muy rentable: misma institución, dos generaciones distintas, y un mensaje que no necesita discursos. Leonor apadrinó en abril de 2021 el submarino S-81 Isaac Peral en Cartagena y después navegó como guardiamarina en el Juan Sebastián Elcano durante su 97.º crucero de instrucción.

Por eso el 27 de octubre en Ferrol no es solo una botella rota contra un casco. Es la foto de una institución que se enseña a sí misma, generación tras generación, en el mismo gesto. Y con pleamar, que nunca falla.

El Termómetro de Cotilleo

  • 🌡️ Nivel de drama: 5/10. Pleamar, protocolo y cero salseo: esto es Casa Real en modo institucional.
  • 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana la Armada, que suma una madrina de relumbrón; pierde el hermetismo de Zarzuela, que ya no puede guardar el anuncio.
  • 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Sin confirmación oficial, la portada la tendrá la prensa gallega antes que ninguna revista del corazón.