Los Reyes viajan por primera vez a Ceuta y Melilla el 13 y el 14 de octubre. Antes, el 12-O, la Familia Real al completo reaparece en Madrid con Leonor y Sofía.
Un 12 de octubre con las dos hijas y con Ceuta y Melilla en la mesa
La semana arranca el lunes 12 en la plaza de Cánovas del Castillo. A las once de la mañana, los Reyes, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía presiden el homenaje a la Bandera, el izado y el desfile aéreo y terrestre de los Ejércitos, la Armada, la Guardia Civil, la Policía Nacional, y otros organismos de seguridad.
El 12-O vuelve a ser el gran escaparate institucional del año —y no solo por el desfile—. El recorrido, el de siempre: del paseo del Prado al de Recoletos, hasta la plaza de Colón.
Por la tarde llega la tradicional recepción en el Palacio Real. Ahí está el detalle más jugoso del programa: entre los invitados habrá representantes de las dos ciudades autónomas. Palacio no lo ha llamado prólogo, pero se le parece. La agenda oficial de la Casa Real guarda el grueso del calendario para los días siguientes.
Ceuta y Melilla: el viaje que llevaba años sobre la mesa
El martes 13, Felipe VI y Letizia ponen rumbo a Ceuta. Se verán con las autoridades locales y con representantes de la sociedad ceutí, visitarán el colegio público Vicente Alexandre y el barrio que lo rodea, y pasarán por el cementerio musulmán de Sidi Embarek, donde descansan las víctimas de la entrada masiva de migrantes de finales de julio. Los Reyes pernoctan en la ciudad.
Al día siguiente, miércoles 14, toca Melilla. Mismos encuentros institucionales y una parada en el colegio de educación infantil y primaria Pintor Eduardo Morillas, un centro comprometido con la inclusión y la innovación educativa. Dos colegios públicos convertidos en escaparate del viaje.
Un rey no resuelve una frontera con una visita, pero sí decide qué imagen deja. Y esta se juega en un cementerio y dos colegios.
Casi veinte años después de la última visita real a ambos territorios, la Casa Real recupera un desplazamiento que el contexto migratorio de Ceuta ha convertido en algo más que una línea de agenda. Sin aspavientos y sin discursos grandilocuentes, que es como se mueve Palacio cuando el terreno es delicado.
El jueves 15, el Rey preside en solitario la reunión del Patronato de la Fundación del Real Monasterio de Santa María de Poblet, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El viernes 16, Felipe y Letizia entregan juntos el Premio Planeta de Novela. El Planeta cumple 75 años y lo entregan los Reyes juntos.
La semana la cierra la Reina Sofía con el estreno de ‘Rèmanence’, la obra de Luis Tabuenca Fernández ganadora del XLIII premio Reina Sofía de Composición Musical, interpretada por la Orquesta Sinfónica de Radiotelevisión Española. Música, que es el terreno donde Doña Sofía se mueve como en casa y donde siempre acaba apareciendo, de una manera u otra, el recuerdo de su hermana, la princesa Irene de Grecia.
Por qué este viaje pesa más que cualquier otro 12-O
Aquí conviene separar el gesto del resultado. La Casa Real dosifica sus salidas al territorio y hay desplazamientos que se aplazan por cálculo, no por descuido. La última visita real a Ceuta y Melilla fue la de 2007, con Juan Carlos I y Doña Sofía, y desde entonces ninguna de las dos ciudades había recibido a los monarcas en ejercicio. El precedente marca la distancia: lo que entonces fue una visita de Reyes con margen de sobra, hoy es una prueba de tacto para una Corona con menos red. Luego está la letra pequeña. Pernoctar en Ceuta, recorrer dos colegios públicos y detenerse en un cementerio musulmán no es lo mismo que saludar desde un salón noble. Es la diferencia entre cumplir y estar, y esa es la foto que Palacio quiere dejar el martes y el miércoles.
Queda por ver el detalle: cómo se lee el gesto en las calles de Ceuta y Melilla, qué dice y qué calla el Rey en los salones oficiales y si la gala del Planeta se lleva su propio reparto de focos. El lunes, la bandera. Después, las dos ciudades autónomas.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 5/10. Hay cementerio, crisis migratoria y gesto institucional: drama de guante blanco y sin fuegos artificiales.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana la imagen de la Corona en territorio sensible; pierde quien esperaba de Palacio un pronunciamiento más explícito.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Portada de las revistas el miércoles y lectura política en los diarios. Casa Real, como siempre, en silencio.







