La pesadilla que ha vivido María Patiño tras desaparecer de la televisión: «Me hacía daño»

María Patiño ha atravesado una de las etapas más complicadas de su trayectoria profesional después de quedarse fuera de la televisión tras la cancelación de ‘La familia de la tele’. Acostumbrada a encadenar proyectos desde el comienzo de su carrera, la periodista tuvo que enfrentarse a una realidad desconocida: pasar de estar presente a diario en la pequeña pantalla a vivir alejada de los focos. Una experiencia que, según ha confesado, tuvo un importante impacto en su bienestar emocional y la obligó a buscar herramientas para recuperar la estabilidad.

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María Patiño ha dejado la televisión

María Patiño en televisión. (Foto: Instagram)
María Patiño en televisión. (Foto: Instagram)

El abrupto final del programa de TVE durante el verano de 2025 marcó un antes y un después para la comunicadora. El formato, que reunió a varios rostros vinculados al universo de ‘Sálvame’, no logró consolidarse en la parrilla y terminó desapareciendo después de una breve etapa. Para Patiño, aquella cancelación supuso el inicio de un periodo de incertidumbre que se prolongó durante casi un año y medio y que le hizo replantearse su relación con la profesión.

La periodista ha reconocido que no estaba preparada para afrontar una pausa tan prolongada. Después de muchos años trabajando de manera prácticamente ininterrumpida, encontrarse sin un proyecto televisivo al que dedicar su tiempo le provocó una sensación de vacío difícil de gestionar. El cambio no fue únicamente profesional, sino también personal, hasta el punto de afectar a su rutina cotidiana y a su estado de ánimo.

Durante esos meses, Patiño tuvo que lidiar con problemas como el insomnio, la falta de concentración y una ansiedad que llegó a limitar algunas de sus actividades habituales. Según ha explicado, su malestar fue tan intenso que incluso le costaba viajar a Sevilla para visitar a su familia. Para intentar salir de aquella situación, recurrió a la terapia psicológica y al ejercicio físico, dos herramientas que le ayudaron a afrontar una etapa que nunca había imaginado vivir.

Uno de los aspectos que más le costó gestionar fue la distancia con el mundo televisivo en el que había desarrollado prácticamente toda su vida adulta. La periodista estaba acostumbrada a trabajar bajo presión, a participar en programas en directo y a mantenerse conectada con la actualidad. De repente, tuvo que aprender a convivir con el silencio y con una ausencia de actividad que contrastaba radicalmente con su trayectoria anterior.

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