Las botas ‘tabi’ de Zendaya conquistan París: dos tendencias polémicas en un solo look

La actriz cruza un abrigo de piel de Prada de 1999 con unos botines de cuña de Maison Margiela durante una parada en la concept store Merci. El verano de 2026 devolvió la cuña al primer plano; ahora Zendaya la traslada al otoño.

Las botas tabi de Zendaya han vuelto a París con tacón de cuña, piel negra y una misión declarada: incomodar.

La actriz y su asistente de siempre, Darnell Appling, entraron esta semana en Merci, la concept store parisina que funciona como termómetro oficioso del gusto, y convirtieron una parada de compras en anuncio de temporada. Sobre el papel, nada estridente: vaqueros de lavado claro y camisa blanca. Encima, un abrigo largo de piel negra firmado por Prada en el otoño de 1999.

El look pieza a pieza: del Prada de 1999 al tabi con cuña

El duster de Prada de 1999 sigue mandando. Corte recto, piel dura, guiños futuristas y ese aire de los primeros Matrix que exige un zapato con la misma carga. No es una prenda amable: pide seguridad, pide silueta, y no admite medias tintas. La actriz resolvió el envite con unos botines de piel negra de la casa Maison Margiela, cuyo dedo partido firma hoy la mitad de la conversación.

Todo lo demás fue una cuestión de proporciones. La cuña aporta altura sin la agresividad del tacón de aguja y deja intacta la línea del abrigo. Los botines tabi con cuña no son un capricho de temporada: son una pieza de fondo de armario que Zendaya lleva años coleccionando en distintas versiones.

Dos tendencias incómodas que han dejado de dar miedo

Antes de este paseo por París, la actriz pasó por el desfile de Louis Vuitton de la primavera 2027, celebrado a comienzos de semana en la capital francesa, donde recuperó uno de los looks que ya había lucido durante la gira de presentación de The Odyssey. Es decir, Zendaya está instalada en París con armario de arquera y agenda de alfombra roja.

Durante años, el tabi fue un manifiesto: bastaba el dedo partido para dejar claro que uno no vestía como los demás. Esa época ha terminado. El tabi ya no escandaliza a nadie; se ha convertido en contraseña de buen gusto, y las contraseñas, cuando se popularizan, pierden filo.

Cuando el zapato más raro del armario se convierte en el más repetido, la provocación cambia de bando: ahora escandaliza vestir de forma obvia.

La cuña ha hecho un recorrido parecido y más rápido. El verano de 2026 la devolvió al primer plano tras años de ostracismo, y el otoño se ha encargado de confirmar que no fue un espejismo pasajero. Zendaya simplemente ha trasladado el gesto del pie desnudo al calcetín grueso y a la piel negra.

En su zapatero conviven, según se ha publicado, botas, botines y hasta mocasines con el dedo partido. La colección de tabis de Zendaya es ya una firma personal, más reconocible que cualquier logotipo y bastante más difícil de imitar.

El precedente que explica por qué el tabi ha perdido el colmillo

El calzado de dedo partido lleva cuatro décadas en circulación y ha pasado por todas las fases imaginables: objeto de culto, rareza de nicho, meme de internet y, finalmente, pieza de uso cotidiano. Su versión masiva tiene un nombre menos glamuroso, las Vibram FiveFingers, y su versión de lujo sigue respondiendo a la misma casa. Ese doble recorrido explica el momento: la rareza se ha institucionalizado, y con ella el gesto de quien la lleva.

Con la pieza de archivo sucede algo similar. Un abrigo de Prada de 1999 no se compra en temporada: se rastrea, se autentifica y se paga, y en ese mercado secundario los finales de los noventa italianos se han revalorizado de forma sostenida. Lo que hace la actriz es lo contrario del alarde: elige una prenda con historia y la deja hablar, sin logo a la vista y sin necesidad de justificarla. El recurso a las colecciones de la firma milanesa ya no es una excepción, sino una estrategia.

La lectura de fondo es menos amable de lo que parece. Cuando una tendencia polémica se normaliza, deja de servir como declaración y pasa a funcionar como uniforme. El mérito ya no está en elegirla, sino en combinarla. Y ahí, conviene reconocerlo, Zendaya sigue jugando con ventaja.

Mezcla piel de hace veintisiete años con una silueta que incomoda desde finales de los ochenta y consigue que todo parezca sencillo. La próxima cita para comprobarlo llegará en enero de 2027, con el arranque de la temporada de premios, y más tarde con la llegada a las tiendas de las colecciones de primavera.

El Veredicto VIP

  • 📸 Imagen pública: Zendaya consolida su papel de brújula estilística y convierte una parada de compras en titular de moda mundial.
  • 💎 El detalle de lujo: El abrigo de piel de Prada pertenece al otoño de 1999 y los botines son tabi con cuña de piel negra de Maison Margiela.
  • 🗣️ El entorno cuenta: Su asistente de años, Darnell Appling, la acompaña en cada parada, y su zapatero acumula botas, botines y mocasines tabi.