Mercedes Milá ha recogido el Premio a la Lealtad junto a su perro Scott y ha sentenciado sobre la Puerta del Sol.
Ha sido en la segunda edición de los Celebrity Pets Awards, entre photocall y micrófonos, donde la comunicadora ha vuelto a hacer lo que mejor se le da: opinar sin filtros sobre la actualidad del país. Y el foco, cómo no, ha acabado en la acampada por la vivienda que sigue viva en el centro de Madrid.
Lo que Milá ve en la Puerta del Sol
Milá no se ha andado con rodeos. Preguntada por la protesta, ha sido tajante: ‘Es que hasta que no se aclare la situación y se pongan las cosas en su sitio seguirán allí’, ha señalado. Y ha añadido que los acampados ‘lo han hecho muy bien’. Blanco y en botella.
Más lejos ha ido todavía al atribuirles el origen del adelanto electoral. Según su lectura, ‘estas elecciones que vienen las han provocado los que están en la Puerta del Sol pidiendo a gritos una vivienda’. Para la presentadora, los manifestantes son la punta de lanza de la cita con las urnas del 29 de noviembre.
Del emérito a Belén Esteban: su otro jardín
La actualidad también ha dado paso a la tele. Milá ha confirmado que Me meto en un jardín, su espacio de entrevistas en La 2, tendrá segunda temporada después de firmar 505.000 espectadores y un 4,6% de cuota en su estreno. Y ya tiene lista de deseos: ‘A mucha gente le haría una entrevista tan libre como todas las que hemos hecho’.
Milá lleva medio siglo diciendo en voz alta lo que muchos piensan en voz baja. El escándalo no es lo que dice, sino que casi nadie se atreva a replicarle.
Y en ese mismo jardín ha metido otro nombre. Preguntada por el regreso de Belén Esteban a Telecinco, la veterana ha sido rotunda: ‘Es sorprendente cómo entran en Telecinco todos los que han estado fuera. Yo no la he visto, pero me alegro muchísimo de que vuelva y de que esté contenta allí’. Otra que no necesita guion.
Pero el nombre que de verdad le ronda es otro. Milá ha admitido que le encantaría sentar al rey emérito frente a su cámara, aunque reconoce que sería una entrevista ‘muy condicionada’. ‘Me parece que es la persona que más tiene que hablar en España, el que está más callado y el que más cosas tiene que decir’, ha zanjado.
Por qué importa lo que dice Milá
Mercedes Milá es un caso raro en la televisión española. Desde su debut en RTVE en 1974, ha construido una carrera a base de decir lo que piensa en un medio que premia justo lo contrario. Quince años al frente de Gran Hermano la convirtieron en un rostro imposible de ignorar, y los últimos los ha dedicado a hablar de salud mental con la misma franqueza.
Por eso su salida sobre la Puerta del Sol pesa más que la de cualquier tertuliano. No hay cargo que defender, ni contrato que cuidar, y eso le da una libertad que ya casi nadie se permite en pantalla. Habrá quien comparta su diagnóstico, y quien lo discuta, pero pocos podrán acusarla de oportunismo: lleva desde 1974 haciendo exactamente esto. La pregunta no es qué dirá mañana, sino quién más se atreve a decirlo en voz alta.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 6/10. Milá no monta el drama, pero cada frase suya agita el avispero y eso, en octubre, vale oro.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana la Puerta del Sol, que suma una voz ilustre; pierde quien esperaba que la tele se quedara callada.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Los corrillos televisivos ya tienen titular. En 48 horas, alguien más se moja o alguien matiza.







