Chanel estrena la era Matthieu Blazy en París con Dua Lipa y Nicole Kidman en primera fila

El desfile, con gaviotas de gran formato suspendidas sobre la pasarela, ha vuelto a situar a la casa en el centro de la semana parisina. Nicole Kidman, Pedro Pascal, Ayo Edebiri y Marion Cotillard han acompañado a la cantante en la primera fila.

Matthieu Blazy ha hecho volar a Chanel con gaviotas de gran formato y una primavera/verano 2027 que revisa los códigos de la casa.

El desfile ha vuelto a ser uno de los grandes acontecimientos de la Paris Fashion Week, y esta vez el interés no ha estado solo en la ropa.

El vuelo de las gaviotas y el tweed: los dos ejes de la colección

Blazy ha construido su propuesta sobre dos ejes reconocibles. El tweed y el traje de falda han vuelto a sostener la colección, sin renunciar a nada de lo que la maison lleva un siglo repitiendo, pero con un envoltorio distinto: una escenografía marcadamente teatral, con gaviotas de gran formato suspendidas en el aire, guiño explícito al tema de la ligereza y del vuelo que atravesaba toda la propuesta.

Conviene detenerse en ese detalle. La ligereza es, en Chanel, un concepto casi contradictorio: la casa se construyó sobre tejidos densos, cadenas forradas, acolchados y prendas que pesan, literalmente, dentro del armario. Proponer vuelo desde ese punto de partida es una declaración de intenciones, y Blazy la ha hecho sin renunciar a la sastrería.

El trabajo de oficio —el bordado, la construcción del tweed, el acabado de cada pieza— ha sido el argumento central de la propuesta, por encima del efecto escénico. Es el mismo enfoque que la casa mantiene en su catálogo oficial, donde el tweed sigue siendo el tejido sobre el que se mide todo lo demás.

En una casa con un siglo de códigos fijos, la novedad no está en el tejido, sino en la temperatura con la que se mira.

Dua Lipa, Nicole Kidman y Pedro Pascal copan la primera fila

La primera fila ha competido en interés con la propia pasarela, como suele suceder en Chanel. Nicole Kidman, Pedro Pascal, Ayo Edebiri, Dua Lipa, Marion Cotillard, Alexa Demie, y Ella Rubin han ocupado las sillas del frente, todos vestidos con piezas de la maison. El fotógrafo German Larkin ha retratado a los invitados para Vogue, la misma publicación que documentó el desfile de Gucci en la cita milanesa previa.

Hay una lectura comercial detrás: la primera fila funciona como un activo de primer orden, y la lista lo confirma. Estrellas de cine, música global y una generación emergente que la casa ha ido incorporando con paciencia. Chanel no compra titulares con escándalos; los compra con asientos.

Por qué la ligereza es la apuesta más arriesgada de la era Blazy

Chanel es una de las pocas casas donde un director creativo no hereda una marca, sino un alfabeto completo: el tweed, el traje de falda, el negro, el beige, la cadena, la camelia. Karl Lagerfeld tardó años en demostrar que ese alfabeto se podía reescribir sin traicionarlo, y cada relevo posterior ha vivido bajo la misma presión. Blazy no es una excepción. Más de cien años de historia quedan resumidos en su entrada de Wikipedia, por si alguien duda de la dimensión del encargo.

La diferencia está en el método. Donde otros buscan el golpe visual, él ha apostado por la artesanía y ha dejado que el espectáculo lo ponga el decorado. El resultado funciona, aunque conviene señalar el riesgo.

El riesgo real es que el decorado tape la ropa: un despliegue de gaviotas de gran formato genera fotos espectaculares, pero si el público recuerda al pájaro y no al traje, la operación es un éxito de imagen y un problema de producto. En esta ocasión, el trabajo sobre el tweed parece haber aguantado el envite, y la conversación posterior se ha centrado tanto en la sastrería como en la escenografía.

La lectura de fondo es otra. Chanel no compite por el titular de una noche, sino por la continuidad de un cliente que compra cada temporada. La colección llegará a las boutiques en los próximos meses y la próxima cita de la casa sobre la pasarela, la de otoño/invierno 2027, está prevista para marzo del año que viene. Ahí se verá si la ligereza era un tema de temporada o el principio de algo más largo.

El Veredicto VIP

  • 📸 Imagen pública: El desfile consolida a Blazy como el nombre capaz de mantener a Chanel en el centro de la conversación sin recurrir al escándalo.
  • 💎 El detalle de lujo: Las gaviotas de gran formato suspendidas sobre la pasarela y el trabajo de sastrería sobre el tweed, firmado por Chanel.
  • 🗣️ El entorno cuenta: La prensa especializada ha recibido la propuesta como un ejercicio de continuidad con método, y el front row responde con fidelidad a la casa.