Damián María deja la Iglesia a los 40 tras veinte años de clero y confiesa que le gustaría formar una familia.
El sacerdote granadino se hizo viral hace una década al pasar por La voz, después fue colaborador de Y ahora Sonsoles y hoy da clases de Lengua y Literatura en un colegio de Madrid.
Lo cuenta él mismo en una entrevista en Diez Minutos, donde reconoce que nadie le ha dado la espalda al dar el paso: ‘Estaba asfixiado y hay que dar prioridad a la felicidad’.
Veinte años muy felices, pero sin aire
La decisión, dice, no fue un hecho puntual, sino una suma de circunstancias. Veinte años de clero que describe como felices, aunque con poco margen para un alma artista que necesita su espacio creativo.
El miedo no era la reacción de la institución, sino la de la gente que le acompañaba. Temía que dieran un paso atrás y se encontró justo lo contrario: apoyo, cariño y feligreses que siguen a su lado en esta etapa.
Veinte años de entrega no se borran de un día para otro: se archivan, y él ha decidido hacerlo sin rencor y con la puerta abierta.
¿Y Dios? Sigue creyendo. Se define como persona religiosa y creyente, eso sí, desde una perspectiva más libre. Su fe sigue intacta, solo que ahora la cuida desde la libertad.
El aula, Lorca y un musical en el horizonte
Su pasión primera es la poesía y la literatura, y ahora la ejerce en clase. Se ha volcado en en sus redes sociales con lecciones de literatura y vive un presente en el que quiere construir de cero.
El resto de los proyectos tiene nombre propio: Federico García Lorca. Trabaja en ‘Federico, el musical’ como dramaturgo y ayudante de dirección, y no se cierra a subirse al escenario. ‘Llevo un actor dentro y no quiero ser un actor frustrado’, confiesa.
También le gustaría trabajar con los Javis, responsables de que el poeta haya vuelto al imaginario de la generación de TikTok. Para él, la figura de Federico García Lorca nunca fue una moda: es proyecto de vida desde la adolescencia y raíz compartida con su Granada natal.
En lo personal, se permite soñar con lo que no tuvo. ‘Me encantaría formar una familia’, admite, y añade que prefiere vivir con el sí en los labios y en el corazón.
Del púlpito al plató: el nuevo famoseo ya no se jubila
El caso de Damián María no es único, pero sí poco frecuente en la forma. El patrón cuando alguien deja una institución con peso suele ser la ruptura ruidosa: filtraciones, portadas cruzadas y guerra de versiones. Aquí no hay nada de eso. Hay un hombre que se sienta con una revista de corazón para explicar que está bien, que da clase por las mañanas y que se ilusiona con un musical sobre Lorca. En el ecosistema actual, eso es casi contracultural.
Conviene mirarlo también con distancia. Pasar por La voz en 2016 y aterrizar después en un plató de tarde ya no basta para sostener una carrera pública, y él parece saberlo: lo primero que ha dicho es que por ahora no vuelve a la televisión. La pregunta interesante no es si le llamarán, porque lo harán, sino cuánto tardará en decir que no. Su segundo acto se juega en el aula, en redes y en un escenario con Lorca de fondo. Ahí se verá si el personaje aguanta sin el hábito y sin el morbo. Habrá que mirar hasta 2027: si ‘Federico, el musical’ arranca, esto deja de ser una despedida y pasa a ser un estreno.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 3/10. Aquí no hay traición ni sobre rojo; el único drama es existencial y lo firma él mismo.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Damián, que cambia el púlpito por el aula y sale reforzado; pierde quien esperaba una guerra abierta con la Iglesia que nunca llegó.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Antes de que acabe el año habrá noticias de ‘Federico, el musical’ y alguna llamada televisiva que dirá que no, por ahora.







