La reflexión de Blanca Romero sobre su pasado como modelo: ‘Me protejo detrás de la belleza’

La actriz y modelo repasa en 'Plano general', en La 2, cómo la belleza le sirvió de escudo para tapar la timidez y por qué hoy la siente también como una condena. Habla además de su faceta como cantante y de la crianza de sus hijos en soledad.

Blanca Romero se define como ‘esclava de la belleza’ y ha dejado en La 2 una confesión que va a dar que hablar.

La actriz y modelo se ha sentado en el plató de ‘Plano general’, el formato de entrevistas en profundidad que dirige Jenaro Castro y que se emite en La 2, dentro de la parrilla de la web oficial de RTVE. No venía a vender nada. Venía a explicarse.

Lo que dijo exactamente en ‘Plano general’

La frase que lo resume todo salió con la naturalidad de quien lleva años pensándola: ‘Soy esclava de la belleza porque me identifiqué mucho con la belleza y me protegí mucho detrás de la belleza’. Y siguió: le sirvió de escudo para tapar la timidez de su infancia, escondiéndose en lo que tenía y en lo que era.

Cuando le pusieron el espejo delante, tiró de humor y de verdad a partes iguales: ‘La que tuvo, retuvo’, dijo entre risas. Ese blindaje le funcionó en lo personal y también en lo profesional, en la moda, en la interpretación, y en la música, hasta el punto de que hoy se define como compositora y solista con un deseo muy concreto: hacer ‘la película que me haga eterna’.

La belleza como enemiga: del objeto sexual al miedo a perder el personaje

Aquí llega el giro incómodo. No habla de la belleza como un regalo, sino como un terreno minado: ‘la belleza es, quizá, una enemiga porque sientes que se acercan muchísimas personas a ti porque eres un objeto sexual y eres deseada’, ha afirmado. Otra cosa es digerirlo.

Y de ahí sale la sentencia que van a titular todos los medios: si pierde la belleza, pierde parte del personaje que construyó. Ella lo dijo sin anestesia: ‘necesito morir siendo bella’.

Hay quien sale de una entrevista con una anécdota; Blanca Romero ha salido con una definición de sí misma que llevaba veinte años esperando turno.

Eso sí, en el mismo relato dejó una defensa cerrada de la libertad: ‘la libertad es la forma más sana de vivir’. Se sabe atrapada, y se sabe libre al mismo tiempo. Se declara esclava y dueña a la vez.

También hubo hueco para lo personal, y ahí bajó la voz: ‘el momento más duro de la vida fue la crianza de mis hijos en soledad como madre soltera’. Del resto no reniega: no se arrepiente ni se avergüenza de nada de lo que ha hecho.

Por qué esta confesión suena distinta a las demás

El detalle que muchos han pasado por alto es el momento vital en el que llega esta charla. Acaba de desfilar en la Madrid Fashion Week junto a su hija, Lucía Rivera, también modelo, y esa imagen de madre e hija en la misma pasarela cambia por completo la lectura del discurso.

Hay un precedente claro. La generación de modelos de los noventa y dos mil, la suya, aprendió a callar y a aguantar; la de su hija habla de autoestima, de cuerpos reales y de límites. Escuchar a una veterana decir en voz alta lo que su sector llevaba décadas maquillando no es una anécdota: lo que antes se callaba, ahora se cuenta en televisión.

Conviene separar las dos frases que los titulares van a mezclar. La primera, la del escudo y la timidez, explica por qué sigue al mando de su propia carrera tras pasar por la moda, la ficción y la música: para media España sigue siendo la Irene de ‘Física o Química’, y su ficha en Wikipedia resume bien esa doble vida de pasarela y plató.

La segunda, la de morir siendo bella, es la que dará portada, y es también la más delicada de leer. No es un titular de color: es una confesión sobre el personaje público, sobre lo que se construye para que los demás miren y lo que se paga por dentro. El escudo y la condena conviven en la misma mujer.

Lo que toca mirar en los próximos días es si esta charla se queda en titular de un día o si ella la convierte en el arranque de algo más grande. Ese algo tiene nombre: la película que, dice, quiere hacerla eterna.

El Termómetro de Cotilleo

  • 🌡️ Nivel de drama: 6/10. Confesión incómoda y frases de portada, pero sin guerra abierta contra nadie.
  • 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana ella, que firma el relato de su propia vida; pierde quien esperaba escándalo y se encuentra reflexión seria.
  • 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Semana de recortes garantizada y, con la hija en la pasarela, la próxima portada se escribe sola.