La vida sentimental de Cristiano Ronaldo lleva más de dos décadas alimentando a la vez la prensa deportiva y la del corazón, desde sus primeros años como promesa en Portugal hasta su condición actual de estrella global. Esta lista no sigue un orden cronológico, sino el peso de cada relación: la duración, el impacto público y el rastro documental que ha quedado de cada una. El resultado mezcla noviazgos de años, romances que marcaron una época y episodios que nunca pasaron de rumor.
El recorrido arranca con Georgina Rodríguez, pareja desde 2016 y la única que ha sido madre de sus hijos. Le siguen las dos madres que nunca se han identificado: la de Cristiano Jr., nacido el 17 de junio de 2010, y la de los mellizos Eva y Mateo. Después llegan los noviazgos con nombre y apellidos —de los cinco años con Irina Shayk al romance que en 2008 convirtió su vida privada en asunto de prensa rosa en España— y, al cierre, los encuentros fugaces y los rumores que nunca se confirmaron.
4Nereida Gallardo (2008): el romance que convirtió su vida sentimental en un asunto de prensa rosa en España
Nereida Gallardo ocupa un lugar propio en la biografía sentimental de Cristiano Ronaldo por un motivo concreto: fue la primera relación del portugués que convirtió su vida privada en un asunto de portada en España. Mallorquina, modelo ocasional y auxiliar de enfermería, conoció al futbolista a comienzos de 2008 en una discoteca de Palma de Mallorca, cuando él era la gran estrella del Manchester United. La pareja se prodigó en posados playeros, en la grada de Old Trafford y en un yate de lujo en Cerdeña, y ella pasó a ser habitual de la prensa del corazón británica, que la situó entre las ‘WAG’ más buscadas. Antes de él, el noviazgo de CR apenas tenía recorrido mediático en nuestro país.
El idilio se rompió en el verano de 2008 entre un ruido mediático que marcaría la relación del jugador con la prensa del corazón. Se habló de una ruptura por mensaje de texto, de desencuentros con la madre del futbolista, Dolores Aveiro, y de un supuesto affaire de ella con Sergio Ramos, por entonces defensa del Real Madrid, el club al que Ronaldo aparecía vinculado en cada mercado. Gallardo negó el final y siguió luciendo el anillo de diamantes que él le había regalado, pero acabó aireando los detalles del noviazgo en entrevistas y posados de Interviú. Años después lo describió como «egocéntrico» y «prepotente» y aseguró que la había dejado por SMS.







