Àngels Barceló vuelve a la televisión tres meses después de dejar la Cadena SER y lo hace en ‘Bàsics’, de Betevé.
De la trituradora de ‘Hoy por Hoy’ a la calma de Barcelona
La entrevista se emitió este lunes 28 de septiembre, y en ella la periodista deja claro que esto no es una retirada sino una mudanza vital. Reconoce que está reencontrándose con la vida fuera del periodismo, una frase que en su boca suena a confesión y a titular a partes iguales. ‘Bàsics’ es uno de los formatos de entrevista larga de la cadena pública barcelonesa, accesible en su web oficial.
Hay contexto para entender el tono. Empezó en TV3 con veinte años y desde entonces no ha soltado el directo, así que aquello de improvisar el día era casi ciencia ficción. Poder decidir lo que hago y cuándo es un descubrimiento, ha contado durante la conversación.
El último año, eso sí, no fue un camino de rosas. Ha acabado muy decepcionada con la profesión y lo explica con una escena repetida: cada vez que se sentaba frente a un político, alguien intentaba llevarla por otro camino. La crispación, dice, también pasa factura en lo personal.
Y llega la comparación que deja a cualquiera pensando. Cuando ve desde fuera los siete años de ‘Hoy por Hoy’, ese formato que define como una auténtica trituradora, se pregunta cómo era capaz de aguantar ese ritmo. No solo por las horas de sueño, también por la intensidad, la responsabilidad, y la presión.
Deja veintiún años de radio y descubre que el periodismo se puede ejercer de otras maneras. Ya no importa si volverá: importa dónde la quieren.
Ha vuelto, además, a empadronarse en Catalunya, y al hablar de su ciudad no se ha mordido la lengua: la describe como ‘hostil’ en esta última etapa y señala el peso de la derecha y la ultraderecha en las instituciones. Es su lectura, y la suelta sin edulcorar.
‘Sin prisa, pero todo abierto’: su futuro pasa por escuchar ofertas
Donde había hueco para la noticia, lo ha dejado abierto de par en par. Gestiona su agenda, escucha propuestas y no se marca plazos. Su resumen tiene la claridad de quien lleva media vida delante de un micrófono: ‘Sin prisa, pero todo abierto’.
También ha confesado cuál sería su titular soñado, y no es una exclusiva de pasillo. Le encantaría contar que España ha conseguido frenar el fascismo, un asunto que dice seguir de cerca porque lo ve ‘muy cerca del poder’. Ahí queda, sin alfombra y sin eufemismos.
Mientras lo decide, el mercado se mueve solo. Javier Ruiz la señaló como perfil deseable para La Séptima, el canal que arranca emisiones el 5 de noviembre y que necesita caras reconocibles para su puesta de largo. De momento hay deseos en voz alta, ninguna firma y mucho ruido de fondo.
Por qué este regreso importa más de lo que parece
No es la primera vez que una voz de la radio mira de reojo a la televisión, pero el caso de Barceló tiene una particularidad: llega sin necesidad y con la agenda por decidir. Su trayectoria, desde TV3 hasta la SER, se puede repasar en su entrada en Wikipedia, y en ella se ve lo mismo que en el plató de Betevé: una carrera sin freno.
Y una advertencia para los que fichan rápido. Los canales nuevos necesitan nombres que arrastren público, y los nombres consolidados necesitan formatos que no les hagan perder lo que ya son. El movimiento de La Séptima tiene lógica de mercado: comprar credibilidad sale más barato que construirla.
Lo que falta por ver es si ella acepta el marco o sigue eligiendo sus propios horarios. Su ‘todo abierto’ da margen para las dos cosas. En los próximos días hay que fijarse en dos frentes: si Betevé la vuelve a invitar y si en La Séptima pasan del deseo al contrato.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 5/10. Hay vuelta, hay oferta latente y hay frases con miga, pero nadie ha roto nada.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Betevé con una entrevista que da titulares y pierde quien pensara que Barceló estaba de retirada.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Antes del 5 de noviembre sabremos si La Séptima le pone contrato encima de la mesa o solo flores.







