Rosa Benito ha protagonizado uno de los momentos más emotivos de la última gala de ‘Supervivientes All Stars 3’. La colaboradora y concursante se ha enfrentado al puente de las emociones, una de las pruebas más personales del programa, y ha hecho un repaso por algunos de los episodios que han marcado su vida. Entre recuerdos de su infancia, pérdidas familiares y momentos especialmente complicados, Rosa ha terminado hablando de su relación con Amador Mohedano y de las consecuencias de su separación.
3El lado más desconocido de Amador Mohedano
Rosa ha explicado que el propio Amador habría reconocido que durante un año hizo que su vida fuera especialmente complicada. «A mí el dinero no me importa, lo que me importa es que en este momento, el padre de mis hijos ha reconocido que durante un año me hizo la vida imposible, hasta que llegó un momento en el que le dije no puedo más. Y es cuando pido el divorcio», ha relatado.
La situación, según su testimonio, fue todavía más dolorosa porque Rosa quería recuperar su matrimonio. Sin embargo, ha asegurado que mientras Amador intentaba recuperar la relación, mantenía otras relaciones sentimentales.
«Pido el divorcio porque él estaba con una y con otra cuando estaba intentando volverme a recuperar», ha explicado entre lágrimas. Una contradicción que, según Rosa, llegó a afectarle profundamente y le hizo necesitar ayuda profesional.
«Pasé por una clínica mental porque no entendía que cómo una persona que me quería recuperar me podía estar engañando», ha confesado. Sus palabras reflejan hasta qué punto aquella etapa terminó afectando a una mujer que, durante décadas, había situado su matrimonio y su familia en el centro de su vida.
Por eso, Rosa Benito ha querido dejar claro durante su paso por el puente de las emociones que la deuda económica nunca fue lo que más le dolió. El dinero, ha explicado, se puede devolver con esfuerzo y con tiempo. Lo que todavía permanece en su memoria es el sufrimiento provocado por una relación que durante años consideró el gran amor de su vida.
Ahora, desde ‘Supervivientes All Stars 3’, Rosa ha podido mirar atrás y poner palabras a algunos de aquellos episodios. La mujer que llegó al programa en 2011 y la que hoy afronta esta nueva aventura televisiva son, según su propio relato, dos personas muy diferentes. Entre ambas quedan una separación, importantes problemas económicos y una historia de amor que, pese a todo, Rosa sigue considerando irreemplazable.







