Tamara Gorro responde sobre el choque Cayetano Rivera y Fran Rivera en ‘Y ahora Sonsoles’

La colaboradora regresa al magacín tras su bache de salud y agradece el respaldo de Pilar Vidal y Sonsoles Ónega. Sobre el pleito entre los hermanos Rivera, ni una palabra: 'A mí no me compete'.

Tamara Gorro ha vuelto a ‘Y ahora Sonsoles’ y ha zanjado, en dos frases, su papel en la guerra entre Cayetano y Fran Rivera.

La colaboradora ha retomado su sitio en el plató con la sonrisa por delante y las cuentas claras. Venía de un tiempo alejada de la televisión por un bache de salud que ella misma ha contado, y su vuelta no era una entrevista ni una exclusiva: era su programa, su silla en las tardes de Antena 3 y dos minutos de charla con quien le apeteciera.

Ahí llegó la pregunta incómoda, la del choque mediático que enfrenta a los hermanos Rivera. Tamara no se lo pensó: ‘No voy a contestar nada, es que a mí no me compete. No voy a entrar en nada de esto yo’, zanjó antes de despedirse de la prensa y poner rumbo a su casa.

El ‘no me compete’ que la deja fuera del fuego cruzado

Balones fuera, y con elegancia. La tertuliana tiene un pie dentro de esa familia —su pareja es Cayetano Rivera— y precisamente por eso mide cada palabra. Ni mediación, ni opinión, ni un gesto que se pueda cortar y pegar en un titular. La posición más inteligente es la que no se pronuncia.

Tampoco aclaró si el torero la acompañará en su regreso televisivo. Ahí había carnaza y no la sirvió. ‘Llegas y es tu programa, que hablen contigo dos minutos… Yo me negué siempre a hacer entrevistas, no las voy a hacer, mucho menos cobrando ni sacando nada que no haya contado’, explicó. Traducción: si hay que contar algo, lo cuenta ella, cuando ella quiera y sin factura.

En las guerras familiares, el silencio no es cobardía: es la única trinchera desde la que se puede seguir cenando con todos.

Recuperación, cero entrevistas y dos nombres propios de agradecimiento

Sobre cómo está, ha sido igual de directa: ‘En proceso de recuperación pero con ganas y bien’. Y sobre lo que le ha dejado este tiempo, más: entre decepciones, alegrías, y aprendizajes, ha hecho limpieza de círculo. ‘En los peores momentos, uno se da cuenta de quién está y quién no está’, confesó.

De la lista de los que sí, dos nombres propios: Pilar Vidal y Sonsoles Ónega han sido su sostén en el día a día profesional. Lo dijo en voz alta, sin protocolo, que en este gremio no es tan habitual como parece. Y con los hijos como motor —’Mis niños siempre son mis pilares’— remató con una frase de madre sin azúcar: ‘Ahora voy a cenar con ellos y a acostarlos, como todas las madres’.

Cuando tu pareja tiene un hermano en guerra: manual de no intervención

El movimiento de Tamara no es nuevo, pero sí poco frecuente. En los conflictos familiares mediáticos, la pareja del protagonista suele acabar en el fuego cruzado por dos vías: la declaración que se malinterpreta o el silencio que se lee como desprecio. Ella ha elegido una tercera, la única que funciona: estar, pero no aparecer.

El precedente está en cada guerra de familias que ha pasado por un plató. Quien media, pierde; quien opina, alimenta; quien calla, aguanta. Y aguantar, en televisión, es rentable a medio plazo: la audiencia se cansa del ruido mucho antes que de la persona que no lo hace.

Habrá quien lea en su vuelta una operación de imagen. Puede. Pero hay un detalle que no se puede fabricar: ha vuelto a trabajar, ha dicho lo justo y ha puesto el foco donde le interesa. La guerra de los Rivera seguirá otra semana. Ella, mientras tanto, cena con sus hijos. Su trayectoria televisiva tiene resumen en su ficha de Wikipedia.

El Termómetro de Cotilleo

  • 🌡️ Nivel de drama: 4/10. Ni traición ni carpeta: una señora que dice ‘no me compete’ y se va a cenar con sus hijos.
  • 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Tamara, que sale del foco sin un rasguño; pierde quien esperaba de ella un titular sobre los Rivera.
  • 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: De ella, no. La próxima portada la firmarán los hermanos, que el pleito es suyo.