Paula Echevarría defiende el Ozempic en un pódcast y vuelve a encender la polémica sobre los cánones de belleza.
La actriz está en plena promoción de su nueva serie, A la deriva, y se ha sentado en Una hora con Lorena, el espacio de Lorena G. Maldonado, para hablar de maternidad, de rutinas y, de paso, de lo que hoy se considera un cuerpo aceptable. Ahí es donde se ha liado la manta a la cabeza.
Porque no se ha andado con rodeos. Ha defendido el uso de medicamentos como el Ozempic —cuyo principio activo es la semaglutida— bajo control médico, ha puesto en duda que la extrema delgadez esté de vuelta y ha citado a sus referentes actuales. Todo junto suena a bomba en un debate que llevaba meses caliente.
Lo que dijo exactamente sobre el Ozempic y el peso
La intérprete entrena, según sus propias palabras, ‘para poder comerse su bolsa de patatas’. Y a partir de ahí, la reflexión: ‘Supongo que tendrá detractores, pero yo creo que la obesidad no es nada sana. ¿Qué es peor? ¿Estar pasadísimo de peso o pincharte algo que te ayude a bajar de peso?’. Su conclusión: ‘Con un control médico y recetado por un médico, yo estoy a favor’.
El matiz importa, y mucho. No es lo mismo un fármaco pautado por un endocrino que un pinchazo de urgencia comprado por internet. Ella habla de lo primero.
El problema nunca ha sido el fármaco, sino la prisa por encajar en una talla que nadie ha recetado.
De Kate Moss a Lola Índigo: los referentes que ella ve hoy
Aun así, Paula Echevarría sostiene que la extrema delgadez no ha vuelto. ‘Lo veo por las adolescentes con las que no convivo. No las veo nada obsesionadas con estar hiperflacas’, ha señalado. Ella creció mirando a Kate Moss, admite, pero el tablero ha cambiado.
‘Hoy en día están otro tipo de cuerpos. Las chicas admiran a Lola Índigo, a Shakira, a Karol G…’, ha expuesto. Y remata con una de esas frases que se quedan: ‘Son cañones del Colorado, pero que no se meten en una talla 34 ni por asomo’.
La respuesta de las expertas: ‘me preocupa lo normal que suena todo esto’
El eco no ha tardado. Especialistas en nutrición y creadoras que reivindican cuerpos reales han salido al paso. La nutricionista Laura Villanueva lo ha dicho sin anestesia: ‘Decir que la extrema delgadez no está de vuelta porque admiramos a mujeres que no entran en una 34 cuando en realidad estamos hablando de cuerpos delgados dice bastante de lo distorsionada que tenemos la referencia’.
Y añade otra capa: le preocupa ‘bastante lo normal que puede sonar todo esto’. Su crítica apunta a dos ideas concretas —entrenar para compensar la comida, y preferir el pinchazo a la gordura—, no al físico de nadie.
El espejo distorsionado: por qué este debate vuelve cada temporada
Esto no es nuevo, aunque lo parezca. Desde que el fármaco saltó de las consultas a las alfombras rojas, cada temporada aparece alguien dispuesto a decir en voz alta lo que muchos piensan en voz baja. Lo dijo medio sector en Estados Unidos, lo repitió el mundo del fitness y ahora lo suelta una actriz española en un pódcast que se escucha en el coche. El patrón se repite: alguien rompe el silencio, las redes se parten en dos y nadie cambia de opinión.
Lo interesante del caso Echevarría es el cruce de discursos. Dice dos cosas que, juntas, chirrían: que no volvemos a la delgadez extrema y que las referentes actuales no entran en una 34. Villanueva responde que ahí está justo el problema: son cuerpos delgados, solo que ahora se llaman ‘fuertes’ y se celebran. El canon no ha desaparecido, ha cambiado de etiqueta.
Y conviene ser honestos: nadie discute el derecho de una mujer a decidir sobre su cuerpo ni a medicarse con supervisión. Lo que se discute es el marco, si el mensaje que le llega a una chica de quince años es ‘cuídate’ o es ‘corrige lo que te sobra’. La distancia entre ambas frases es mínima en el diccionario y enorme en la cabeza.
Lo que viene ahora es previsible: más voces a favor, más voces en contra, alguna marca tomando distancia discreta y un pódcast que multiplicará sus escuchas. La próxima portada ya tiene tema.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 6/10. No hay traición ni carpeta, pero el debate de los cuerpos siempre deja heridas abiertas.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Una hora con Lorena, que multiplica escuchas; pierde el discurso de la actriz ante las nutricionistas.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: En 48 horas hay respuesta en redes y alguna firma tomando distancia con discreción.







