Que la CNMC se ponga seria con los creadores de contenido no es nuevo. Pero que la multa más alta no llegue ni a los 1.250 euros, cuando hablamos de nombres que manejan presupuestos de siete cifras, tiene su punto de ironía. Ibai Llanos, Jordi Wild y Nachter acaban de ser sancionados por publicidad encubierta y difusión de contenidos perjudiciales para menores, y el castigo económico ha resultado tan escuálido que el drama se ha convertido casi en un chiste en redes.
Las sanciones, al detalle: Ibai, Jordi y Nachter
Ibai Llanos recibe la multa más baja: 568 euros, tras acogerse al pronto pago. La infracción ocurrió durante la presentación de los artistas de la Velada del Año, cuando promocionó una bebida sin señalizar correctamente el contenido publicitario. A escasas horas del macroevento, el gesto le ha costado el equivalente a tres cenas en un buen restaurante.
Jordi Wild, al frente de The Wild Project y organizador del Dogfight Wild Tournament, se lleva la sanción más elevada: 1.241,95 euros. La CNMC consideró que los combates de contacto extremo debían haber incluido una calificación por edades y los mecanismos de la plataforma para restringir el acceso a los menores. El creador, que factura cifras astronómicas, tendrá que desembolsar lo que muchos de sus seguidores pagan en un mes de alquiler.
Nachter, por su parte, cierra el trío con 1.067,96 euros tras reconocer su responsabilidad. La infracción: anunciar antigripales sin cumplir los requisitos que exige la ley para la publicidad de medicamentos. Un resbalón que, visto lo visto, tampoco le quitará el sueño.
Las multas no llegan ni al 0,01% de los ingresos anuales de estos creadores, pero el aviso ya está encima de la mesa.
La ley audiovisual y el elefante en la habitación de las plataformas
La Ley General de Comunicación Audiovisual de 2022 endureció las obligaciones de los influencers en España. Cualquier contenido comercial debe quedar identificado de forma clara e inequívoca, y las plataformas tienen la obligación de proteger a los menores frente a escenas de violencia extrema o promociones de fármacos sin control. El problema no es la norma, sino la sensación de que sancionar con cifras tan bajas convierte el castigo en un brindis al sol.
Además la CNMC ha optado por aplicar los tramos más bajos de las multas, lo que alimenta la percepción de que el regulador quiere mandar un mensaje sin hacer sangre. Para creadores que cobran decenas de miles de euros por una sola campaña, estos números son poco más que una anécdota presupuestaria.
El caso ha vuelto a poner el foco sobre el papel de las plataformas como Twitch, YouTube o TikTok, que en la práctica delegan la responsabilidad en el creador. Mientras no haya un mecanismo de control previo efectivo, los avisos llegarán siempre con el daño ya hecho.
Cuando la multa es un café con leche: la eficacia de sancionar a los grandes
La pregunta que flota en el ambiente es si este tipo de expedientes sirven realmente para modificar conductas. Ibai Llanos, Jordi Wild y Nachter no son precisamente recién llegados: conocen perfectamente las reglas del juego y disponen de equipos legales y de marketing. Un varapalo económico tan liviano, en lugar de disuadir, corre el riesgo de convertirse en un coste operativo más, como quien paga una multa de aparcamiento y sigue aparcando en el mismo sitio.
En otros países europeos, reguladores como la CMA británica o la francesa Arcom han impuesto sanciones proporcionales a los ingresos publicitarios de los infractores, logrando un impacto real. Aquí, de momento, nos quedamos con la anécdota de ver a tres de los mayores creadores de contenido nacionales sancionados por importes que no cubren ni el catering de uno de sus eventos.
El gesto de la CNMC se valora: por fin hay un regulador que estira el brazo sobre un sector que durante años ha campado a sus anchas. Pero si de verdad queremos que la publicidad encubierta deje de ser el pan de cada día en los directos, habrá que rascarse el bolsillo con más decisión. Hasta entonces, seguiremos viendo a los gigantes del streaming pagar sus multas con el vuelto del café.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 5/10. Las multas son tan ridículas que ni los propios afectados se han molestado en calentar Twitter.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana la CNMC, que suma un titular regulatorio; pierden los seguidores, que seguirán sin saber si lo que ven es publi o no.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Ibai o Jordi soltarán un zasca en directo esta semana, se hará viral y la multa se pagará antes del fin de mes. A otra cosa.







