Hay confesiones que noquean al plató y otras que lo hacen en diferido, pero las de Rocío Carrasco y Alba Carrillo en El sótano club pertenecen a una categoría superior: la de los recuerdos que duelen y se cuentan entre risas. Las dos amigas han tirado de memoria para hablar de aquel verano en Telecinco que las unió, y soltar una bomba: «Es que estábamos medicadas».
La confesión que pilló a todos con la guardia baja
Fue Alba Carrillo quien abrió la caja de Pandora en el programa de Ten. Recordó que se conocieron en 2014, en Hable con ellas, un formato que Telecinco emitió durante el verano y que, a juzgar por la confesión, fue más bien una montaña rusa emocional para las dos. «Yo me estaba separando, ella se iba a casar, pero por una serie de cosas estaba muy triste y las dos nos agarramos de la mano», explicó Alba.
Rocío Carrasco no tardó en intervenir para añadir un detalle que pasó de lo personal a lo clínico. «Nos vino muy bien. Llorábamos a la par que nos reíamos. Es que estábamos medicadas. Las dos estábamos con medicación. Entonces de repente unos llantos, unas risas…», soltó, en una frase que la realización de Ten cortó en seco para que el espectador asimilara la sinceridad.
La naturalidad con la que lo contaron —cero postureo y mucha verdad— es lo que ha hecho que el clip vuele en redes. Porque no es habitual escuchar a dos figuras públicas reconocer que necesitaron ayuda farmacológica para sobrellevar un periodo de exposición televisiva. Y menos con la complicidad que derrocharon.
Nunca dos medicadas dieron tanto morbo televisivo en una sola frase.
Del diván de Telecinco a ser familia
Aquel verano en Hable con ellas fue, según Rocío, «la explosión de nuestra amistad». Y desde entonces han pasado más de diez años, varios programas juntas —Bake Off, El fin del mundo— y una conexión que, según la modelo, ya funciona por telepatía: «Nosotras ya nos miramos y sabemos más o menos por dónde vamos».
Rocío fue un paso más allá y sentenció: «Hemos traspasado la barrera y ya somos familia». Una declaración que, viniendo de alguien que lleva media vida lidiando con los suyos en tribunales, pesa el doble.
Cuando la medicación no era tabú, sino supervivencia
La confesión de Carrasco y Carrillo abre una ventana interesante al reverso del entretenimiento en la década de 2010. En un ecosistema televisivo donde todo era directo, emoción y lágrimas, era raro detenerse a pensar en la salud mental de quien estaba al otro lado del micrófono. Aquel Hable con ellas fue un formato que juntó a colaboradoras en un plató casi como terapia de grupo, con audiencia y sin apenas filtro. Y que dos de sus caras más recordadas admitan ahora que se apoyaban en medicación para flotar en esa piscina semanal no es una anécdota: es un síntoma.
Quizás por eso la reacción en redes ha oscilado entre la nostalgia y el alivio: hay quien las aplaude por ser honestas y quien se pregunta si, doce años después, Telecinco ha aprendido a cuidar a quienes llenan su parrilla. Lo que nadie discute es que Rocío y Alba acaban de regalar una de esas secuencias que, en la memoria sentimental del cotilleo, van directas a la carpeta de «momentos televisivos que un día estuvieron a punto de irse de las manos».
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 8/10. Porque reconocer que necesitaste medicación en prime time es una bomba, por mucho que la cuentes con gracia.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana la honestidad televisiva y la cuenta de Ten, que se apunta el clip viral. Pierde el departamento de relaciones públicas de quien no quiera que se recuerden aquellos años.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Telecinco no dirá esta boca es mía, pero en alguna tertulia de De Viernes se tocará el tema. Apunta el dato.







