Devil Wears Prada 2: los secretos del rodaje y el sueldo de Meryl Streep

Anne Hathaway, Meryl Streep, Stanley Tucci y Emily Blunt han vuelto a posar juntas, veinte años después, y el Lincoln Center se ha rendido al cuarteto que cambió la manera de mirar a la moda en el cine.

El estreno mundial de The Devil Wears Prada 2 tuvo lugar en Nueva York con un despliegue digno de la maison Prada y un casting que ya tiene rumores de Oscar. Meryl Streep cobra una de las cifras más altas de su carrera para volver a ser Miranda Priestly, según ha trascendido en publicaciones especializadas. La cantante y musa Miuccia Prada, en paralelo, ha vuelto a vestir a buena parte del reparto.

Lo que Vanity Fair ha contado sobre el rodaje y el regreso de Miranda Priestly

Según Vanity Fair, el rodaje en Manhattan se cerró en un hermetismo poco habitual incluso para una secuela tan esperada. La revista detalla que el guion se entregó capítulo a capítulo a las protagonistas, sin que ninguna conociera el desenlace hasta las últimas semanas. El secretismo ha sido la marca de fábrica de la producción, en una operación que recuerda al blindaje narrativo de los grandes estrenos de Marvel.

El reparto original ha vuelto al completo: Hathaway recupera a Andy Sachs, ahora ya consolidada profesionalmente; Blunt regresa como Emily Charlton, en un papel ampliado; y Tucci vuelve a ser Nigel, el director artístico que sostuvo emocionalmente la primera entrega. La química entre las cuatro actrices se ha reencontrado de forma natural en el set, según fuentes del rodaje recogidas por la prensa estadounidense.

Hollywood Life cifra el sueldo de Streep en torno a los 20 millones de dólares (alrededor de 18 millones de euros), una cantidad que la coloca entre las mejor pagadas de la temporada y que no resulta extraña tratándose de la actriz que sostiene la película desde el primer fotograma. Conviene matizar que la cifra no ha sido confirmada oficialmente por el estudio.

El vestuario que volverá a marcar tendencia: maisons, cameos y un fitting de leyenda

El gran motivo de fascinación, una vez más, es el vestuario. La diseñadora Patricia Field, responsable del estilo de la primera entrega y de Sex and the City, no ha repetido en esta ocasión, pero su sustituta ha trabajado mano a mano con la maison Prada y con piezas de archivo de Valentino, Chanel y Dior. El armario de Miranda Priestly se ha actualizado sin renunciar a su ADN editorial: tailoring impecable, abrigos statement y una colección de bolsos que ya circula por TikTok.

E! News adelantó que el film incluye cameos de figuras reales del mundo de la moda, en la línea de aquel paseo memorable de Valentino Garavani por las oficinas de Runway en 2006. La pasarela mental que la película construye entre el Manhattan editorial y el Milán de la alta costura volverá a ser el corazón estético de la propuesta.

Por qué esta secuela importa: del fenómeno cultural de 2006 a la era del streaming

La primera entrega, estrenada en 2006, recaudó más de 326 millones de dólares en taquilla mundial y se convirtió en un fenómeno cultural que aún hoy se cita en escuelas de moda. Aquel guion, basado en la novela de Lauren Weisberger, dio a Streep su decimocuarta nominación al Oscar y cimentó la carrera de Hathaway. Veinte años después, la industria es otra: el streaming ha redibujado el mapa, los fashion films se consumen en vertical y la figura de la editora todopoderosa, encarnada en Anna Wintour como referente real, atraviesa una transición histórica tras su salida del día a día de Vogue.

La secuela llega en un momento delicado para el periodismo de moda y para las grandes maisons, que viven un baile de directores creativos sin precedentes. La lectura editorial es clara: la película funciona como espejo de una industria en plena reconfiguración. El precedente más cercano es Sex and the City: The Movie, que en 2008 también revisitó un universo televisivo con dos décadas de poso. Habrá que ver si Andy Sachs sigue siendo la antiheroína idealista que conquistó al público o si el guion la coloca, esta vez, al otro lado del escritorio. La respuesta, en salas, en las próximas semanas.

El Veredicto VIP

  • 📸 Imagen pública: El reencuentro del cuarteto consolida a Hathaway, Streep, Blunt y Tucci como un activo cultural casi tan poderoso como en 2006.
  • 💎 El detalle de lujo: Streep cobra alrededor de 18 millones de euros y el vestuario combina archivo de Valentino, Chanel y Dior con piezas nuevas de Prada.
  • 🗣️ El entorno cuenta: Fuentes del rodaje aseguran que la química se reencontró desde el primer día y que la película tiene recorrido en la temporada de premios.