La colaboradora de televisión reaparece en redes sociales para compartir una de las noticias más duras de su proceso de maternidad. Llevaba días en silencio, ausente de sus stories y de la dinámica habitual que siempre ha caracterizado su presencia en redes sociales. Sus seguidores, acostumbrados a ver a una Marta Peñate activa y sin filtros, empezaron a notar que algo no iba bien. Y así era.
Días de silencio con mucho peso
Antes de desvelar lo sucedido, la canaria compartió un comunicado el jueves 9 de abril en el que admitía que había atravesado una etapa muy difícil a nivel personal. Lo hizo con esa honestidad que siempre le ha distinguido, sin rodeos y sin maquillar la realidad. «No sabéis lo jodido que es dedicarse a esto cuando estás mal (…) Es complicado poner buena cara y sonreír cuando no estás bien. He grabado cinco publicidades con ansiedad, fingiendo una felicidad y una cara no real», escribió. Un mensaje que resonó con fuerza entre sus seguidores, muchos de los cuales ya intuían que detrás de ese silencio se escondía algo relacionado con su proceso de maternidad.
Y efectivamente, al día siguiente llegó la confirmación. Marta Peñate contó que había recibido un nuevo resultado negativo en su test de embarazo tras un nuevo intento de quedarse embarazada. Un golpe duro, especialmente para alguien que ya conoce de sobra lo que significa enfrentarse a esa pantalla en blanco después de haberse vuelto a ilusionar.
Una lucha que no cesa
Lo que hace especialmente desgarrador este nuevo revés es todo el camino previo que ha recorrido Marta hasta llegar aquí. La colaboradora de Telecinco ha sido completamente transparente durante estos meses con su proceso de fertilidad, compartiendo con sus seguidores tanto las esperanzas como los momentos más oscuros. Un aborto en junio de 2025, un posterior diagnóstico de síndrome antifosfolípido (SAF) que explicó muchas cosas, y ahora un nuevo negativo que, aunque esperado dentro de la dificultad del proceso, no duele menos.
Ella misma lo contaba en sus redes sociales: «Y negativo. No es la primera vez que lo vivo, ya lo sabéis, pero una se vuelve a pinchar, se vuelve a ilusionar y al final se lleva el palo. Seguiré luchando porque así es la vida, caer y levantarse. No pierdo la fe y tampoco mi fuerza y mis ganas de vivir y le tengo a él, que es el mejor compañero de vida», decía en referencia a Toni Spina, su marido.
El pilar emocional de Marta en todo este proceso ha sido, sin duda, el italiano. La pareja, que ya hizo pública su unión tras años de relación, ha enfrentado juntos momentos que muy poca gente podría imaginar desde fuera. Peñate ha reconocido en varias ocasiones que sin su apoyo incondicional el camino sería muchísimo más complicado.
«Las que estáis en este proceso: no estáis solas»
Pero más allá del dolor, lo que ha vuelto a demostrar Marta Peñate es una resiliencia admirable. En su comunicado del viernes, además de hablar de su propio sufrimiento, quiso lanzar un mensaje directo a todas las mujeres que se encuentran en situaciones similares. Porque sabe que no es la única. Porque sabe que hay miles de personas que cada día se enfrentan a ese mismo resultado y sienten que el mundo se para.
«Prefiero esto que sufrir otro aborto, pero duele igual. Te llenas de esperanzas y de ilusiones y al final te llevas el palo. Tenía mil ganas de contarlo para sentirme arropada por muchas que también estáis en este camino, las que ya sabéis lo que duele un blanco nuclear», confesaba. Y añadía con una determinación que emociona: «Mi caso ya sabíamos que iba a costar, pero aún sabiéndolo duele. Las que estáis en este proceso: no estáis solas. Y sí, sigo con esperanzas, ya van muchas que me han dicho ‘lo conseguí a la quinta, a la sexta…’, y yo sé que seré una de ellas. Seguimos luchando, seguimos caminando en este duro proceso. Me queda un embrión, y si no sacamos más y para adelante, nunca para atrás. Os quiero.»

