Diez años dan para mucho. Para una crisis, una ruptura, una reconciliación, una maternidad y una boda civil. Pero también para demostrar que hay parejas que simplemente no se rinden, por eso Dulceida y Alba Paul son el mejor ejemplo de ello. La influencer catalana, conocida como Aida Domènech fuera de las redes, está inmersa en los preparativos de uno de los eventos más esperados por sus seguidores: la celebración del décimo aniversario de su primer enlace con su mujer, que se materializará en forma de reboda este próximo septiembre. Y aunque Alba lleva semanas en Honduras concursando en Supervivientes, los planes avanzan a buen ritmo desde aquí.
El origen de todo se remonta al 10 de septiembre de 2016, cuando las dos se dieron el «sí, quiero» en una ceremonia íntima y simbólica celebrada en la playa, con Javier Calvo y el cantante Carlos Sadness como oficiantes. Aquella boda no tenía validez legal, pero para la pareja valía más que cualquier papel. Los años que vinieron después trajeron de todo: una ruptura en octubre de 2021, una reconciliación en abril de 2023, el nacimiento de su hija Aria en octubre de 2024 y, finalmente, una boda civil celebrada en la más estricta intimidad en enero de 2025. Con todo ese recorrido a sus espaldas, tiene sentido que quieran hacer del décimo aniversario algo grande.
Y grande va a ser. A través de una sesión de preguntas y respuestas con sus seguidores, Dulceida ha ido destapando algunos detalles de cómo será la celebración, siempre con la cautela de quien quiere mantener la magia del momento. «Alba y yo nos casamos en 2016, una boda preciosa en la playa y este año se cumplen 10 años y celebramos la reboda, en la playa y con los nuestros. Eso no cambia», explicaba la creadora de contenido, dejando claro que el escenario será el mismo que hace una década: el mar como testigo. También ha confirmado algo que ya hizo en aquella primera ceremonia y que sus fans agradecen: «Quiero que sea lo más sorpresa posible todo, como fue hace 10 años» y, además, no habrá exclusiva. Lo que sí habrá serán varios vídeos del día subidos a redes sociales y un vídeo largo en YouTube para que nadie se pierda ningún detalle.
La organización no recae únicamente sobre sus hombros. Dulceida ha reconocido que cuentan con un «súper team» detrás que está haciendo posible el evento. Y esta semana llegó uno de los primeros hitos: la prueba de menú. Un paso que la influencer vivió con toda la ilusión del mundo, pero también con los nervios propios de quien quiere que todo salga perfecto. Como Alba sigue en Honduras sin posibilidad de participar, eligió a su amigo y también influencer Luc Loren como sustituto de lujo para la ocasión. «Como Alba no iba a estar dejó a Lucas encargado, que ambos son de buen comer», contaba Dulceida con humor. El veredicto del menú fue rotundo: «espectacular». Y los nervios, todavía más evidentes: en catalán, la lengua que comparte con su mujer y su familia, publicó un escueto pero muy elocuente «Qué nervios» junto a la foto de la mesa.
Todo esto llega, además, en un momento especialmente intenso para la pareja. Justo antes de que Alba Paul se marchara a Honduras, ambas hicieron pública una de las noticias más importantes de su vida en común: la compra de su primera vivienda juntas. La propia Alba lo anunció con una mezcla de realismo y emoción que sus seguidores recibieron con mucho cariño: «Después de 11 añitos compartiendo vida con la mujer más increíble del mundo, hemos firmado hipoteca juntas. En realidad lo de firmar hipoteca es una putada pero estoy tan feliz que exploto. Mi primera propiedad y con el amor de mi vida, ahora sí que sí, se viene el hogar dulce hogar».
Una casa nueva, una hija, una boda civil y ahora una reboda. Dulceida y Alba Paul construyen su historia a golpe de etapas superadas y celebraciones bien merecidas. El 10 de septiembre, el contador llega a diez años. Y esta vez, con todo en orden y más unidas que nunca, la fiesta promete estar a la altura.

