osé Ortega Cano rompe su silencio y aclara la polémica que ha puesto a todos a hablar. El torero, de 72 años, se convirtió en viral tras una performance en la Iglesia de San Antón de Madrid, donde, durante un concierto benéfico de Glenda Gaby para la Fundación Mensajeros de la Paz, realizó movimientos que mezclaban estiramientos, pilates, yoga y danza. Lejos de ser un simple baile, Ortega Cano quiso demostrar su flexibilidad y buen estado físico, además de aportar visibilidad a la causa benéfica, convirtiendo la actuación en un fenómeno viral en redes sociales.
La noticia sobre José Ortega Cano

El diestro no dejó pasar la oportunidad de explicar su performance: “No fue un baile, fue un, un… estaba en una iglesia, del padre Ángel, y nada, me dio por hacer con el capote y a su vez, flexioné las piernas y los brazos, pero porque tengo mucha elasticidad y se me da muy bien”, comentó a los reporteros de ‘Europa Press’. Ortega Cano subrayó que, pese a las bromas y memes surgidos tras la difusión del vídeo, “el arte siempre lo he tenido”, dejando claro que su intención era disfrutar, entretener y aportar al acto benéfico, más que mostrar un espectáculo convencional.
Su hija, Gloria Camila Ortega, fue la primera en reaccionar y mostró orgullo absoluto por la actitud de su padre: “Está muy bien. Yo le he visto genial. Tiene una agilidad y una flexibilidad… A más de uno le gustaría llegar a esa edad y con esa flexibilidad. Está poniendo en práctica el yoga, el pilates y la danza. Si él es feliz, da igual lo que diga el resto”. Con esta declaración, la joven confirma que la performance de Ortega Cano, más allá de la controversia en redes, ha sido recibida con admiración por quienes más lo conocen.
A sus 72 años, José Ortega Cano demuestra que la edad no es un impedimento para expresarse y disfrutar del arte. Con su espontánea actuación, se ha ganado nuevamente la atención del público y ha recordado que su capacidad de sorprender sigue intacta. El torero combina humor, destreza y carisma, dejando claro que, incluso en el contexto más inesperado, sigue siendo una figura mediática que marca tendencia y genera conversación.
El buen estado del torero

Además de explicar su peculiar actuación, José Ortega Cano quiso resaltar la importancia de la causa benéfica que motivó su performance. “Me lo pasé muy bien y, además, ayudé a dar visibilidad al concierto y a los proyectos de la Fundación Mensajeros de la Paz”, comentó, dejando claro que su participación iba más allá del espectáculo y tenía un objetivo solidario. Su presencia y entusiasmo contribuyeron a crear un ambiente festivo y cercano, demostrando que incluso la televisión y la viralidad pueden servir a fines altruistas.
El vídeo, que rápidamente se viralizó en redes sociales, ha dado lugar a un sinfín de memes y comentarios jocosos, pero Ortega Cano mantiene una actitud tranquila y confiada. “Poco me importa lo que piensen los demás. Llevamos años viéndome en televisión y ante el público, así que estoy acostumbrado”, explicó. Esta naturalidad frente a la exposición mediática demuestra que el torero sabe manejar la fama con humor y serenidad, manteniendo su autenticidad intacta.
Por último, la performance también sirvió para mostrar una faceta más cercana y divertida de Ortega Cano, que pocas veces se ve fuera de los ruedos. “El arte siempre lo he tenido, y si puedo expresarlo de esta forma, lo hago. No fue un baile, sino una mezcla de movimientos y diversión”, afirmó. Con estas palabras, el torero deja claro que su espíritu creativo sigue vivo, que disfruta de la vida y que, a sus 72 años, sigue siendo capaz de sorprender y cautivar al público, reafirmando su lugar como una de las figuras más queridas y mediáticas de España.

