Mar Flores acaparó todas las miradas este lunes al recibir un premio por sus polémicas memorias durante la V edición de los premios Mujer de la revista Fearless, dirigida por Katy Mikhailova. La modelo, con un elegante vestido negro de Maje, aprovechó la ceremonia para hacer una confesión que ha dejado a más de uno sin palabras: «No he leído el libro de Alejandra Rubio«.
Mar Flores ha hablado

Al llegar al Teatro Magno, Mar Flores explicó cómo escribir su libro le ha permitido un proceso de liberación personal: «La verdad tiene muchas aristas que duelen, pero cuando se pasa por encima de la verdad te sientes muy liberada y así es precisamente como yo me siento. Estoy en calma y libre«, afirmó, mostrando la serenidad que ha recuperado tras narrar sus vivencias más íntimas.
La empresaria recalcó que al escribir su obra no esperaba generar polémica ni abrir debates familiares: «No imaginé nada ni mucho menos abrir un melón cuando escribí mi libro porque hacerlo fue más un tema personal sin esperar las reacciones. A veces cuando no esperas nada de nadie ni de nada salen cosas mejores«.
Durante la gala, Mar Flores compartió su visión sobre lo que significa escribir un libro y la diferencia entre un proyecto personal y la profesión de escritor: «Una persona por escribir un libro no se convierte en escritora y conste que estoy hablando de mí. Escritor es aquel profesional que escribe mucho y se dedica a ello de forma absoluta y continuada, por eso me produce especial alegría que esta noche sea una escritora consagrada y reconocida como es Carmen Posadas quien me entregue mi premio. Jamás me lo hubiera imaginado«. Sus palabras reflejaron la humildad con la que vive el reconocimiento, valorando la trayectoria de quienes han hecho de la escritura su vida profesional.
La información sobre Alejandra Rubio

Mar Flores también aprovechó para hablar sobre su participación en el concurso de TVE DecoMasters, donde compite junto a su hijo Carlo. Allí ha podido experimentar la intensidad de profesiones exigentes, como la decoración o la fontanería, y cómo el trabajo en equipo resulta fundamental: «He comprobado que el día a veces tiene 14 horas de trabajo y que hay profesiones muy duras como la decoración o la fontanería, y de ahí que el trabajo en equipo siempre sale mejor«, explicó.
La experiencia también le ha permitido mantener charlas íntimas con su hijo y con figuras como la italiana Antonia Dell’Atte, aunque no siempre sobre temas profesionales, lo que muestra la cercanía y la complicidad que ha desarrollado con ellos durante el concurso.
Sin embargo, el momento que acaparó titulares fue la pregunta obligada sobre si había leído el libro de Alejandra Rubio, tema que inevitablemente toca la delicada relación entre su familia y los conflictos públicos que han protagonizado algunos miembros: «No lo he leído«, respondió Mar Flores sin pestañear y sin entrar en polémicas. La actriz evitó profundizar en la guerra mediática que mantienen su hijo y Alejandra Rubio con ciertos familiares, demostrando prudencia y manteniendo la compostura en un acto marcado por la celebración y el reconocimiento.
Tras su declaración, Mar Flores se dirigió rápidamente a ocupar su asiento, en medio de una ceremonia donde la música y la presencia de invitados internacionales sirvieron para unir a España con México, país invitado en esta edición de los premios.
Entre los asistentes destacó la presencia del embajador de México en España, Quirino Ordaz Coppel, quien recordó la estrecha relación cultural y económica entre ambos países, señalando las más de 7.000 empresas españolas que operan en México. La velada combinó reconocimientos profesionales con momentos de hermanamiento internacional, culminando con un emotivo «Viva España, viva México» y la entrega de galardones en diversas categorías. La actriz Karla Sofía Gascón, por ejemplo, recibió su premio del año anterior en un acto presentado por Marta Jaumandreu, mostrando su conexión personal con México y bromeando sobre la portada de Mar Flores, que le parecía incluso mejor que la suya propia.
Mar Flores recibe un premio importante

El premio de Mar Flores fue entregado por la reconocida escritora Carmen Posadas, un gesto que la actriz valoró profundamente y que le permitió reflexionar sobre su propia experiencia como autora. La intérprete subrayó que su libro no busca la polémica, sino la sinceridad y la honestidad consigo misma: narrar su vida, sus éxitos y sus momentos difíciles, sin pretender convertirse en escritora profesional. La ceremonia también contó con la participación de figuras destacadas del periodismo y la televisión, como Ana Rosa Quintana, quien recibió su premio en la categoría de Comunicación de manos de Bibiana Fernández, destacando su valentía y coherencia profesional.
La noche transcurrió entre música, homenajes y reconocimientos, consolidando la importancia de la mujer en diferentes ámbitos profesionales y culturales. Para Mar Flores, recibir este galardón significó un reconocimiento a su trayectoria, a su valentía para contar su verdad y a su capacidad de mantener la calma y la libertad personal pese a las adversidades. Su declaración sobre Alejandra Rubio añade un matiz más a la expectación mediática, dejando claro que no pretende alimentar conflictos, sino centrarse en sus logros y en su bienestar personal.
En definitiva, Mar Flores se convirtió en protagonista de la gala no solo por su premio, sino por la claridad y sinceridad de sus declaraciones, demostrando que escribir y compartir experiencias puede ser un acto liberador, que permite mirar al pasado con serenidad y vivir el presente con calma. Su mensaje sobre no haber leído el libro de Alejandra Rubio se suma a la narrativa de una mujer que ha decidido poner límites, priorizar su tranquilidad y celebrar sus logros personales y profesionales con dignidad y respeto.

