Susanna Griso reapareció hace unos días en un almuerzo en un conocido restaurante de Madrid rodeada de rostros conocidos como María Zurita, Arturo Valls, Carlos Latre, Albert Rivera o Vicente del Bosque. Acompañada por su prometido, Luis Enríquez Nistal, la presentadora de Espejo Público mostró su habitual simpatía y cercanía con los medios, compartiendo detalles sobre su próximo enlace, previsto para el 25 de julio en la Costa Brava. Entre risas, confesó que lo único que tiene por el momento es el anillo de compromiso y bromeó: «¿pero estoy preparando una boda?», evitando dar más detalles sobre los preparativos del esperado ‘sí quiero’.
2La muerte de Fernando Ónega
El momento más emotivo de la jornada se centró en la pérdida reciente de Fernando Ónega, quien falleció el pasado martes a los 78 años. La presentadora reveló que Sonsoles Ónega, ganadora del Premio Planeta, se encuentra atravesando un momento especialmente delicado: «Está muy triste, pobre, muy tocada. No sé si la familia estaba preparada para encajar ese golpe. Nunca lo estás, pero es verdad que Fernando tenía 78 años«, comentó Susanna con visible emoción.
La relación entre Griso y Ónega siempre ha sido muy cercana, y por ello, la periodista asistió a la capilla ardiente para acompañar a su amiga en este duro trance. Susanna destacó la figura de Fernando Ónega como referente absoluto y maestro de generaciones de periodistas, recordando cómo, cuando ella entró en Antena 3, Ónega ya era un ejemplo de profesionalidad. «Le recuerdo cuando presentaba las 9 a la madrugada, a veces entraba a las 12, otro día a la 1, otro a las 2, y para mí siempre fue un referente«, relató.
Susanna subrayó que Ónega tenía una carrera y una trayectoria admirables, con una voz característica y una opinión mesurada que transmitía matices. «Siempre me ha parecido que su opinión, aterciopelada como su propia voz, es más necesaria que nunca«, afirmó. La periodista enfatizó que Fernando no solo era un profesional de renombre, sino también una persona cariñosa, empática y cercana, cualidades que le hicieron destacar tanto en la radio como en prensa escrita.
Además, Griso recordó la importancia de Ónega en la historia reciente de España, señalando que fue uno de los arquitectos de la narrativa de la transición, contribuyendo a dar forma al relato de la democracia en un momento clave. Su legado, según sus palabras, debería mantenerse como referencia y ejemplo para las nuevas generaciones de comunicadores: «Ojalá ese espíritu se mantenga más allá«, subrayó.







