Nacho Abad se ha sincerado como nunca sobre su experiencia al frente de ‘En boca de todos’ en Cuatro y su cita semanal con ‘Código 10’, desvelando detalles sobre la competencia, la libertad en la televisión y la pregunta más impertinente que le han hecho sobre Susanna Griso y Ana Rosa Quintana. Con una agenda apretada que combina la conducción diaria con el prime time de Cuatro, Abad ha encontrado tiempo para reflexionar sobre su trayectoria y su manera de entender las tertulias televisivas.
3La falta de libertad en televisión
En otro momento de la entrevista, Abad denunció la falta de libertad que, según él, caracteriza a algunos espacios televisivos. «Pues en algunos veo falta de libertad y uno que es importante: uno no nace rey y se queda rey para toda la vida. En algún momento hay que abdicar o se cae uno del trono», señaló, dejando entrever su opinión sobre la necesidad de humildad en los medios. «No va por nadie. Hay muchos tronos y uno tiene que aprender a ser humilde», aclaró, evitando apuntar directamente a su competencia, pero dejando un mensaje claro sobre la responsabilidad y la ética en la televisión.
Además, Nacho Abad explicó que su enfoque plural le permite diferenciarse de otros programas de tertulia, donde la alineación política suele ser uniforme. «En mi programa hay opiniones de derecha e izquierda. Eso genera debate real y permite que la audiencia vea la noticia desde distintos ángulos», afirmó. Para Abad, esta diversidad de voces no solo enriquece el contenido, sino que también fortalece la credibilidad del programa y su reputación como periodista independiente.
El comunicador también confesó que, a pesar de la intensidad de su agenda, disfruta del contacto diario con los espectadores y de la posibilidad de analizar en directo los temas que importan. «Hacer política desde la televisión es complicado, pero también es un reto apasionante. Se trata de trasladar la complejidad del mundo político a la audiencia de manera comprensible, sin perder rigor», destacó Abad, mostrando su compromiso con la transparencia y la educación informativa.
Finalmente, Nacho Abad reflexionó sobre su relación con los grandes nombres de la televisión matinal y cómo maneja la presión del medio: «Siempre he intentado ser justo, equilibrado y respetuoso. El público lo nota y valora que haya respeto incluso en los debates más acalorados», concluyó. Con estas declaraciones, Abad se muestra como un profesional íntegro y consciente de su papel, dispuesto a mantener su estilo propio frente a la competencia y a seguir consolidándose como una de las voces más influyentes de la televisión española.







