comscore
domingo, 1 marzo 2026

Nacho Abad se sincera confiesa el secreto de Susanna Griso y Ana Rosa Quintana

Nacho Abad se ha sincerado como nunca sobre su experiencia al frente de ‘En boca de todos’ en Cuatro y su cita semanal con ‘Código 10’, desvelando detalles sobre la competencia, la libertad en la televisión y la pregunta más impertinente que le han hecho sobre Susanna Griso y Ana Rosa Quintana. Con una agenda apretada que combina la conducción diaria con el prime time de Cuatro, Abad ha encontrado tiempo para reflexionar sobre su trayectoria y su manera de entender las tertulias televisivas.

2
Ana Rosa Quintana y Susanna Griso, señaladas

Susanna Griso con Ana Rosa Quintana
Susanna Griso con Ana Rosa Quintana. (Foto: EP)

El periodista también destacó su libertad absoluta dentro del programa, algo que considera clave frente a otros espacios de debate: «Yo no veto a nadie y, en otros sitios, sí. Hay una libertad absoluta incluso para hablar de mí. Hay programas en los que no te puedes meter con el presentador porque no vuelves al programa. Yo no tengo ningún problema en que se metan conmigo, en que me critiquen o en que hagan análisis discrepantes al que yo hago», afirmó Abad, subrayando que su objetivo es mantener un espacio donde la verdad y la opinión se combinen sin censuras.

Entre las confesiones más esperadas, Nacho Abad abordó la pregunta más impertinente que le han hecho sobre las “reinas de las mañanas”, Susanna Griso y Ana Rosa Quintana. El periodista reveló que le preguntaron cuál de las dos considera mejor, pero esquivó la respuesta: «La más comprometida fue la de cuál era mejor de las periodistas más influyentes con las que he trabajado: Susanna Griso o Ana Rosa. Respondré cuando escriba mis memorias«, zanjó, dejando la intriga sobre su opinión personal. Con esta respuesta, Abad mantiene un equilibrio entre respeto y discreción, evitando comparaciones directas que podrían generar polémica.

Sobre la fórmula de éxito de ‘En boca de todos’, Nacho Abad señaló que se basa en información clara y análisis riguroso, aun cuando las jornadas de tres horas y media de directo presentan grandes desafíos. «Trato de contar lo necesario para comprender la noticia. Hago tres horas y media de directo cada día. Es muy difícil no equivocarse. Seguro que habré cometido algún exceso», admitió el presentador. Para él, la conciencia y la integridad son más importantes que la simple guerra por la audiencia: «Me da lo mismo, porque prefiero estar tranquilo. Primero es la conciencia y, después, la audiencia», subrayó.