Estas son las declaraciones de Ezequiel Garay tras conocer la nueva relación de su ex, Tamara Gorro

El ex de Tamara Gorro no ha querido echar leña al fuego en el asunto y le desea lo mejor.

Ezequiel Garay, el ex de Tamara Gorro habla de la nueva relación de Tamara Gorro - Fuente: @ezequielgaray24
Ezequiel Garay, el ex de Tamara Gorro habla - Fuente: @ezequielgaray24

La posible relación entre Tamara Gorro y Cayetano Rivera lleva días comentándose entre especulaciones en todas las tertulias del mundo del corazón, pero lo que estaba aún por ver era la reacción de alguien que conoce a Tamara en la distancia corta: Ezequiel Garay.

Según ha ido trascendiendo, la noticia habría pillado a mucha gente con el paso cambiado porque llega cuando ella parecía centrada en su familia y en el trabajo, más alejada del ruido sentimental. Y, aun así, la respuesta del exfutbolista ha sido justo la contraria a lo que suele alimentar titulares: prudencia, límites y un deseo claro de que a la madre de sus hijos le vaya bien.

Ezequiel Garay, junto a su hijo - Fuente: @ezequielgaray24
Ezequiel Garay, junto a su hijo – Fuente: @ezequielgaray24

Cómo nace la historia

La historia comienza con una información que sitúa a Tamara y Cayetano en un momento donde parece ser que se están conociendo desde hace unos tres meses y, además, ha compartido recientemente un viaje en Dubái. Esa mezcla de ser una relación incipiente con una escapada a lo grande es la gasolina para cualquier rumor. Lo llamativo es que, pese a la ola de comentarios y a las reacciones que se han ido escuchando alrededor del torero, la pieza que faltaba era la versión de Ezequiel Garay, que hasta ahora había evitado entrar en terrenos que no le pertenecen.

Las declaraciones de Ezequiel Garay

Cuando le preguntaron directamente, Ezequiel tiró de la frase que lo define en este tipo de asuntos, marcando el perímetro de lo que considera su espacio. «Sabéis como soy. A mí no me gusta y menos ahora«, dijo, dejando caer que no es momento para opinar sobre la vida amorosa de su ex.

En esa misma línea, insistió en que hay una frontera que no piensa cruzar: «La vida privada de cada uno es de cada una» Y, por si quedaba alguna duda sobre si había incomodidad, celos o una lectura envenenada, remató con el mensaje que, en realidad, corta de raíz cualquier interpretación: «Mientras ella sea feliz todo el bien para ella, de verdad. Que sea feliz con quien sea».

Este tipo de respuestas son casi una rareza. Lo habitual es que, cuando aparece un nuevo nombre en la vida sentimental de una famosa, el ex se convierta en un personaje más del relato, ya sea para echar leña al fuego o para lanzar indirectas. Aquí no. Garay no entra en el barro y, de hecho, cierra la conversación en el punto exacto en el que debería cerrarse cuando hay hijos de por medio: respeto y buenos deseos, sin espectáculo.

Ezequiel Garay, junto a su hija - Fuente: @ezequielgaray24
Ezequiel Garay, junto a su hija – Fuente: @ezequielgaray24

La nueva vida de Tamara Gorro

El contexto también explica por qué la reacción interesa tanto. Desde la ruptura con Ezequiel Garay, en diciembre de 2022, se había instalado la idea de que Tamara estaba en otra fase, con prioridad absoluta para su familia y para sus obligaciones laborales. Que ahora se hable de una nueva ilusión, y que encima sea Cayetano Rivera, reordena sus prioridades, dándole de nuevo una oportunidad al amor.

De hecho, una de las versiones que circulan es que Tamara habría contado a un amigo que estaba conociendo a alguien, pero sin revelar quién era, precisamente para evitar la exposición.

¿Y qué hay de Cayetano? Se apunta a que ha dejado la actividad en los ruedos y que está desarrollando nuevos proyectos en Dubái, un dato que ayuda a entender por qué ese destino aparece de pronto ligado a esta historia. También se menciona que, alrededor de la pareja, no todo el mundo interpreta el vínculo de la misma manera; hay quien lo ve como una relación en marcha y quien lo mira con cautela.

En cualquier caso, mientras Tamara Gorro y Cayetano Rivera no confirmen nada, el foco seguirá puesto en los gestos, en las pistas y en las frases que sí se han dicho. Y, en este capítulo, la postura de Ezequiel Garay queda retratada con nitidez; no quiere opinar donde no le toca y, por encima de todo, se queda con una idea sencilla que mucha gente entiende sin necesidad de titulares: que ella esté bien.