Última hora en Mediaset. Jorge Javier Vázquez ha vuelto a hablar con absoluta franqueza sobre su situación laboral en Telecinco, despejando dudas, alimentando reflexiones y dejando titulares que no han pasado desapercibidos. El presentador, uno de los rostros más reconocibles y veteranos de la cadena, se encuentra en un momento clave de su carrera, con proyectos de gran peso en parrilla, pero también con una mirada cada vez más realista sobre el futuro y sobre la posibilidad de un adiós que, aunque todavía no es inminente, ya no descarta.
2Jorge Javier Vázquez sigue apoyando al PSOE
En esta nueva etapa en Mediaset, su actitud ante ciertos temas también ha cambiado. Sigue trabajando con la misma implicación de siempre, pero reconoce que ya no se moja públicamente en asuntos políticos como hacía antes. Eso sí, deja claro que sus ideas no han variado ni un ápice. “¡Soy más rojo todavía y creo que más maricón ya no se puede!”, dice sin filtros, reafirmando unas convicciones que considera innegociables, aunque ahora prefiera dosificar su presencia en el debate público.
Para Jorge Javier, no siempre hay que estar en primera línea. Cree que también es importante saber cuándo hablar y cuándo guardar silencio, elegir bien las batallas y entender que, después de tantos años, el público ya sabe perfectamente lo que piensa. Aun así, no se desentiende del todo del panorama político y reconoce que ya está cogiendo fuerzas de cara a las próximas elecciones generales.
Llegado ese momento, asegura que será necesario aunar esfuerzos y “arremangarse para que España siga teniendo un gobierno progresista”, una frase que confirma que, aunque más comedido, su compromiso ideológico sigue intacto. “Después de treinta años, la gente sabe lo que pienso sin que me tenga que estar pronunciando todo el tiempo”, concluye, cerrando un discurso que combina cansancio, claridad y una serenidad poco habitual en un medio acostumbrado al ruido constante.
Así, Jorge Javier Vázquez se enfrenta a su presente en Telecinco con los pies en el suelo, sin negar el éxito ni dramatizar un posible despido. Habla sin tapujos, sin miedo y con la seguridad de quien sabe que, pase lo que pase, su historia en televisión ya está escrita.







