
Rocío Flores ha dado un giro muy claro en su vida, ya no se define solo por la televisión, sino que ha optado por un trabajo más discreto, y, sobre todo, más estable fuera de los focos. La nieta de Rocío Jurado y Pedro Carrasco sigue siendo una figura mediática por su apellido y por su paso por programas como Gran Hermano y tertulias varias, pero hoy el centro de su día a día está en Málaga, en su trabajo y en su familia, lejos de los platós de televisión.
Una carrera que arrancó desde muy joven

Aunque Rocío Flores nació en 1996 y estuvo en el ojo público desde la cuna, no fue hasta los 22 años cuando dio su salto definitivo a la televisión, entrando en Gran Hermano para defender a su padre, Antonio David Flores. A partir de ahí, su figura se consolidó como colaboradora y comentarista, siempre en el entorno del corazón, hasta que, con el tiempo, empezó a sentir la necesidad de buscar otra forma de relacionarse con el público.
Su trabajo relacionado con el maquillaje
Uno de los puntos clave de su nueva etapa es su labor en una empresa de maquillaje y nutricosmética, un sector muy ligado a la imagen, la belleza y la salud que le permite mantener su conexión con el público, pero desde un ángulo muy distinto al de la televisión. En una reciente entrevista con Joaquín Prat, la joven ha explicado que se siente muy feliz con su trabajo y que le aporta estabilidad.
“Estoy muy contenta”, ha asegurado Rocío Flores al hablar de su puesto en esta empresa, dejando claro que no se trata de un empleo puntual, sino de una actividad a la que dedica tiempo, esfuerzo y vocación.

Farmasí, su nueva marca
Rocío Flores también ha dado un paso adelante como emprendedora con Farmasí, una marca dedicada a la venta de productos de belleza y salud. En su perfil de Instagram, donde supera los 700.000 seguidores, se define como una “mujer de negocios”, un detalle que subraya su intención de construir un proyecto propio, no solo ligado a su apellido, sino a su capacidad para gestionar y promocionar un producto.
Esta iniciativa refuerza la idea de que la joven quiere dejar huella en un ámbito más profesional y menos mediático, apostando por el mundo del retail, la cosmética y la salud, sectores que combinan muy bien con su imagen y con su capacidad de comunicación. No se trata de abandonar por completo el mundo de la tele, sino de no depender de él para sostener su economía ni su identidad.
Su vida entre Málaga y Madrid

En cuanto a su día a día, Rocío Flores vive en Málaga, aunque viaja ocasionalmente a Madrid por motivos de trabajo. En sus declaraciones, ha explicado que cuando va a la capital suele quedarse en casa de su tía Gloria Camila, con quien mantiene una relación muy estrecha. De hecho, en una reciente entrevista ha contado que ha acompañado a Gloria al hospital por un cuadro de ansiedad, revelando que su tía “perdió un poco la visión del ojo derecho” y que “a ese nivel la ha sobrepasado la situación”, un detalle que muestra el vínculo familiar y el apoyo mutuo entre ambas.
En el terreno sentimental, la joven ha dejado claro que está “todo bien”, respondiendo así a los rumores de ruptura que han circulado en las últimas semanas. No ha entrado en detalles, pero ha querido transmitir tranquilidad, tanto a su entorno cercano como a sus seguidores, reforzando la idea de que, en este momento, prioriza la estabilidad emocional y la paz personal.

