La publicación de las memorias de Iñaki Urdangarin no ha pasado desapercibida y ha reabierto viejas heridas dentro y fuera de la Casa Real. El exduque de Palma ha acompañado el lanzamiento del libro con una entrevista en Lo de Évole, donde se ha mostrado más sincero que nunca y ha abordado algunos de los capítulos más delicados de su vida personal y judicial. Entre todos ellos, uno ha llamado especialmente la atención: la ausencia total de la reina Letizia en su relato autobiográfico.
2Iñaki Urdangarin habla de la reina Letizia
A lo largo de la entrevista, el exjugador de balonmano insiste en que, mientras Felipe VI y la reina Letizia defendían la institución, él se vio obligado a defender su inocencia, su honor y el de su entorno más cercano. “Yo tenía que defender mi honor y el honor de mis hijos, de mis padres y de mis hermanos”, subraya, dejando claro que ambas posturas eran incompatibles en ese momento. Esa diferencia de prioridades explica, en gran medida, el distanciamiento definitivo y la ausencia de ciertos nombres en su libro.
La figura de la reina Letizia aparece, precisamente, envuelta en ese silencio. Urdangarin no la menciona ni para bien ni para mal, algo que él justifica como una forma de respeto institucional y de comprensión del papel que ella desempeñaba junto a Felipe VI. Para el exduque de Palma, la decisión de los actuales Reyes de marcar distancias se produjo incluso antes de la abdicación de Juan Carlos I, cuando ya se estaba produciendo una transición silenciosa para salvaguardar la Corona tras los escándalos del rey emérito.
Durante la entrevista, Urdangarin también recordó cómo fue Juan Carlos I quien sugirió que el Instituto Nóos comenzara a trabajar con administraciones públicas, un giro que, según él, fue determinante para que todo acabara en los tribunales. “Sin eso, no hubiera habido caso Nóos”, afirmó con rotundidad, convencido de que su destino habría sido muy distinto si la entidad hubiera seguido operando únicamente en el ámbito privado.
A pesar de la dureza de sus palabras, Iñaki Urdangarin evita cargar directamente contra la reina Letizia y opta por una postura contenida. No hay reproches explícitos, solo una explicación que busca contextualizar su silencio y aclarar por qué ha decidido dejar fuera a una figura clave de la actual monarquía española. Para él, mencionar a la Reina no aportaba nada a su relato personal y podía desviar el foco de lo que realmente quería contar: su caída, su condena y el impacto que todo ello tuvo en su vida y en la de sus hijos.
Con estas declaraciones, Iñaki Urdangarin confirma el motivo real por el que la reina Letizia no aparece en sus memorias, un “notición” que ha generado un intenso debate entre expertos en realeza y opinión pública. Su testimonio, lejos de cerrar heridas, vuelve a poner sobre la mesa las tensiones internas de la familia real en uno de los periodos más convulsos de su historia reciente y confirma que, aunque el tiempo haya pasado, las cicatrices siguen muy presentes.







