Susanna Griso ha dejado claro lo que muchos estaban pensando sobre Óscar Puente tras la cancelación de su entrevista en Espejo Público. Este lunes, mientras analizaba la última hora de la investigación sobre la tragedia ferroviaria en Adamuz, la presentadora de Antena 3 anunció con gesto serio que el ministro de Transportes había suspendido su cita con el programa debido a su compromiso en el Senado. La noticia ha generado sorpresa y críticas, especialmente porque Puente había confirmado previamente su participación en el espacio y había concedido varias entrevistas a otros medios durante los últimos días.
1Susanna Griso ha sido directa
Con firmeza y visiblemente molesta, Susanna Griso explicó que el revés no fue por falta de interés de la cadena ni de los colaboradores, sino por la decisión unilateral del ministro. “El PP ha tenido a bien que vaya a dar explicaciones al Senado y nos ha cancelado a nosotros la entrevista. No nos ha dado la opción de venir el jueves o el viernes”, aseguró, dejando entrever su indignación ante la falta de alternativas ofrecidas por el equipo de Puente. La periodista subrayó que, en un momento tan delicado como el que vive el país tras la tragedia ferroviaria, resulta frustrante que un representante político se priorice exclusivamente a sí mismo sin considerar los compromisos mediáticos adquiridos.
El comentario de Susanna fue apoyado por Jaime de los Santos, que recordó con cierto tono irónico que el ministro había dado varias entrevistas y que posiblemente su estrategia se debía a evitar preguntas incómodas. “Igual a ti no te iba a poder decir lo de ‘así da gusto’ porque tú le ibas a hacer la entrevista que todos queríamos escuchar”, señaló, en alusión a la información que había adelantado Silvia Intxaurrondo en La hora de La 1. El comentario evidenciaba que, detrás de la cancelación, se percibe un intento de controlar la narrativa mediática y de evitar que ciertas preguntas salgan a la luz, lo que ha generado tensión en la mesa política del programa.
Susanna Griso no ocultó su enfado y sugirió que, después de haber concedido decenas de entrevistas, Óscar Puente podría haberse dado cuenta de que hablar demasiado en público lo expone a contradicciones. “Es que parece que después de dar como 17 entrevistas, se habrá dado cuenta de que ha hablado mucho y eso es de agradecer, pero cuando entras en tantas contradicciones su gente le habrá dicho que deje de hablar”, comentó, mientras sus colaboradores asentían. Su crítica refleja la expectativa que existe sobre los responsables políticos en momentos de crisis, donde la transparencia y la disponibilidad para responder a los medios son altamente valoradas por la ciudadanía.
En la mesa de debate, Susana Díaz trató de ofrecer un punto de vista más equilibrado y defendió la decisión del ministro de cambiar su agenda. La también política recordó que, aunque la cancelación frustró al equipo de Antena 3, es importante que los responsables públicos asuman sus obligaciones institucionales, en este caso, dar explicaciones en el Senado. “Se agradece que, en una tragedia, los que tenemos responsabilidad política no nos escondamos y demos la cara, pero hace mucho tiempo que no veo a un responsable público en una tragedia como esta comparecer tanto y dar tantos datos”, explicó, intentando suavizar la crítica de Griso y aportar contexto sobre la actuación de Puente.
No obstante, el debate en Espejo Público dejó en evidencia que la audiencia y los profesionales de la información esperan coherencia y transparencia de los responsables políticos, especialmente cuando se trata de acontecimientos que afectan a la ciudadanía. La cancelación de la entrevista fue interpretada por muchos como un gesto de desdén hacia los medios que buscan hacer preguntas directas, y por ello la reacción de Susanna Griso fue inmediata y firme. Su intervención puso de relieve que, más allá de la agenda oficial, el público tiene derecho a escuchar directamente de los responsables lo que ocurrió y cómo se actuará en adelante.

