Kiko Hernández ha vuelto a poner el foco mediático sobre él tras los últimos acontecimientos relacionados con su negocio en Melilla.
2Kiko Hernández ha estallado
El ex colaborador también ha relatado que las circunstancias del hecho le parecen muy sospechosas. En su comunicado, mencionó que las cámaras de seguridad dejaron de funcionar de manera coincidente con el momento del robo y que, casualmente, tampoco había vigilancia policial portuaria, lo que refuerza su teoría de que hubo intencionalidad y planificación detrás del suceso. “Está todo más claro que el caldo de un asilo. Esto no ha terminado. Esto acaba de empezar”, añadió, dejando entrever que seguirá vigilante y que la investigación será fundamental para esclarecer lo ocurrido.
La denuncia de Kiko Hernández ha sido puesta en manos de las autoridades, y tanto la Guardia Civil como la Policía Nacional de Madrid están investigando el caso. Aunque él asegura tener muy claro quién puede estar detrás, ha recalcado que no le corresponde señalar nombres y que la verdad debe salir a la luz a través del proceso judicial y la labor de los profesionales. “Para eso están los profesionales. Para eso están las investigaciones. Para eso está la verdad”, indicó, confiando en que los responsables sean identificados y que se haga justicia.
Tras difundir su comunicado, Kiko Hernández también compartió algunas imágenes del local tras el acceso de los intrusos, en las que se puede comprobar que la mayoría de los objetos de valor permanecen intactos, reforzando su teoría de que lo que se buscaba era información específica contenida en los ordenadores sustraídos. Estas fotografías han generado una gran reacción entre sus seguidores, muchos de los cuales han mostrado su apoyo y preocupación por lo ocurrido. Mensajes como “Muy fuerte todo lo que os está pasando, ojalá se solucione pronto, mucho ánimo” o “Que miedo, estamos rodeados de mafias” son algunos de los comentarios que se pueden leer en su publicación de Instagram, evidenciando la solidaridad del público con Kiko y su pareja.
El caso vuelve a poner sobre la mesa los problemas que ha enfrentado Kiko Hernández desde el cierre de su local en Melilla. El ex colaborador ha denunciado reiteradamente comportamientos injustos y abusivos por parte de las autoridades locales, y este último incidente parece confirmar que las tensiones no han desaparecido. La combinación del cierre inesperado, la huelga de hambre, la agresión en plena calle y ahora el acceso no autorizado al local precintado muestran un panorama de hostilidad que ha afectado seriamente tanto a Kiko como a Fran Antón.







