
Tres años después de una noche que marcó para siempre la vida de la actriz Jedet, la justicia española ha cerrado el capítulo con una sentencia que valida su denuncia por agresión sexual. El Juzgado de lo Penal número 7 de Zaragoza ha condenado al productor audiovisual Javier Pérez Santana por los hechos ocurridos en la fiesta posterior a los Premios Feroz 2023, celebrados en la capital aragonesa. Este veredicto llega tras un proceso judicial muy largo en el que la artista ha descrito como una verdadera odisea emocional y personal.
El suceso que conmocionó al mundo del cine español
La gala de los Premios Feroz, uno de los eventos más prestigiosos del calendario cultural nacional, se celebró el 28 de enero de 2023 en Zaragoza. Pérez Santana, conocido por su trabajo en producciones como ‘Mi vacío y yo’ –precisamente nominada en la ceremonia–, fue detenido esa misma noche por la Policía Nacional tras la intervención del equipo de seguridad del evento. Según el atestado policial, el productor realizó tocamientos no consentidos sobre Jedet y profirió insultos de carácter tránsfobo, incluyendo términos como «travelo de mierda», «puta» y «transexual envidiosa».

La Asociación de Informadores Cinematográficos de España (AICE), organizadora de los Feroz, denunció inmediatamente los hechos y vetó de por vida al productor en sus eventos futuros. Pérez Santana quedó en libertad con cargos esa misma madrugada, pero la Fiscalía solicitó inicialmente un año de prisión, dando inicio a un procedimiento que se prolongaría hasta 2026.
La batalla judicial de Jedet: tres años de lucha
Jedet, cuyo nombre real es Carmen Jedet Izquierdo, anunció el resultado de la sentencia en sus redes sociales, donde acumula miles de seguidores que la han respaldado desde el primer momento. “Hoy, después de tres años, una sentencia judicial pone fin a un proceso que ha marcado profundamente mi vida. Después de tres años, he ganado el juicio por agresión sexual y vejaciones injustas contra la persona a la que denuncié”, escribió la artista, visiblemente aliviada pero marcada por la experiencia.
El juicio no solo confirmó los tocamientos y el acoso verbal, sino que también resaltó el contexto de vejaciones que acompañó el incidente. Jedet enfatizó el coste humano del proceso: “Empatizo profundamente con el porqué muchas mujeres deciden no denunciar: porque los procesos son largos, complejos y porque una tiene que revivir una y otra vez lo sucedido. Porque denunciar también tiene un precio”. Reveló que la filtración de su identidad por parte de la organización la obligó a esconderse durante semanas, sintiéndose abandonada por quienes debían protegerla.
Impacto personal y profesional en la vida de Jedet
La artista ha sido franca sobre cómo este episodio alteró su trayectoria. El proceso judicial, descrito como “largo, duro y profundamente desgastante”, afectó su salud mental, su carrera y su día a día, convirtiéndose en una herida abierta que se reabría cada vez que le recordaban el tema. A pesar de ello, Jedet ha continuado su carrera en cine, música y televisión, participando en proyectos que reivindican la diversidad LGTBIQ+ y la lucha contra la discriminación.

En su comunicado, agradeció especialmente al actor Pol Monen, quien testificó a su favor, así como a su equipo legal, familia y círculo cercano. “Ahora toca sanar, seguir adelante y vivir sin miedo”, concluyó, enviando un mensaje de empoderamiento a víctimas similares. Esta victoria judicial representa no solo justicia personal, sino un precedente en un sector donde las agresiones en eventos sociales han sido denunciadas con creciente frecuencia.
Repercusiones en el mundo del cine y la organización
La AICE, por su parte, actuó con rapidez en 2023, pero Jedet criticó la falta de seguimiento posterior y la filtración de datos que la expuso aún más. Pérez Santana, que promovía su documental en la gala, vio truncada su presencia pública inmediata, aunque el proceso le permitió libertad provisional. La sentencia, recurrible, pone el foco en la responsabilidad de productores y eventos en entornos de networking.
Este caso no fue aislado, ya que dos días después, otras dos personas denunciaron un acoso similar por parte del mismo individuo en el mismo contexto.

