
Lola García, un nombre que ha saltado a la palestra por ser la nueva pareja sentimental de Kiko Rivera, ha visto cómo su pasado económico sale a la luz en plena luna de miel con el DJ sevillano. El programa ‘El tiempo justo’ de Telecinco ha destapado estos días que la bailarina arrastra problemas legales derivados de una deuda de 32.000 euros por impagos en su alquiler, algo que desembocó incluso en un desahucio en 2021. Esto se convierte en una información que añade tensión a una relación ya marcada por la polémica desde sus inicios.
El origen del problema
Según ha revelado el colaborador Miguel Frigenti en el espacio presentado por Joaquín Prat, los problemas de Lola García se remontan a 2012, cuando decidió emprender junto a una amiga un ambicioso proyecto empresarial: abrir una escuela de baile en un local que aspiraba a convertirse en referente de la danza juvenil en su zona. Sin embargo, el negocio no funcionó como esperaban y las dificultades económicas no tardaron en aparecer.
Las cuotas de alquiler comenzaron a acumularse hasta alcanzar una cifra considerable. Según la información aportada por el programa, Lola García dejó de pagar las mensualidades y abandonó a su socia con un agujero económico importante, dejándola «con muchos problemas» según las fuentes consultadas por ‘El tiempo justo’. La deuda total ascendió a 32.000 euros, una cantidad que el propietario del local intentó recuperar por vías amistosas antes de recurrir a la justicia.
Intento de acuerdo que acabó en desahucio
El dueño del inmueble contactó directamente con Lola García para intentar solucionar el conflicto sin pasar por los tribunales. En un primer momento, ambas partes alcanzaron un acuerdo verbal por el cual la bailarina se comprometía a abonar las cuotas pendientes de manera progresiva, saldando así la deuda acumulada durante el tiempo que el local permaneció abierto.
No obstante, ese pacto nunca llegó a materializarse. Según relató Frigenti en directo, Lola García «no pagó nada» de lo acordado, obligando al propietario a emprender acciones legales. El proceso judicial culminó en 2021 con una orden de desahucio que deparó una sorpresa adicional; cuando las autoridades acudieron a ejecutarla, la bailarina había desaparecido sin dejar rastro.
El día señalado para el lanzamiento, el propietario tuvo que personarse acompañado de un cerrajero, dos agentes de policía y un oficial del juzgado para poder acceder al local, ya que Lola García no se encontraba en el lugar ni había respondido a las comunicaciones previas. Esta situación agravó la situación, que desde entonces ha intentado sin éxito recuperar el dinero adeudado.
Según las fuentes de ‘El tiempo justo’, el afectado sigue buscando la manera de contactar con la bailarina para reclamar la cantidad pendiente, una gestión que se complica ahora que Lola García ha saltado a la fama por su relación con Kiko Rivera.

Relación con Kiko Rivera marcada por la polémica
La historia de amor entre Kiko Rivera y Lola García se hizo pública el pasado mes de diciembre y desde entonces no ha dejado de generar titulares. El DJ, separado de Irene Rosales, se mostró inseparable de la bailarina en redes sociales, publicando imágenes cariñosas que confirmaban el romance apenas semanas después de su ruptura matrimonial.
Sin embargo, la relación ha encontrado obstáculos desde el principio. Según informó Europapress, Kiko e Irene protagonizaron una fuerte discusión telefónica después de que él pidiera a su exmujer autorizar a Lola García para recoger a sus hijas del colegio, una petición que Rosales rechazó al considerar que no iba a permitir que «una desconocida» se hiciera cargo de las niñas.
Además, rumores publicados en ‘¡Vaya fama!’ apuntaban a que la madre de Lola García habría descubierto algo sobre Kiko que «no le habría gustado nada», poniendo en duda la continuidad de la pareja. Pese a las especulaciones, ambos siguen mostrándose enamorados en público, aunque esta nueva información sobre la deuda añade un capítulo más a una historia que promete seguir dando de qué hablar.

