El inesperado motivo por el que Meghan Markle rompe definitivamente con Netflix

Meghan Markle trabajando con su ordenador. Fuente: IA

El idilio multimillonario entre Meghan Markle y Netflix parece haber llegado a su fin definitivo en este inicio de 2026. Tras años de especulaciones, proyectos cancelados y un éxito desigual, la Duquesa de Sussex habría tomado la decisión de no renovar ni iniciar nuevos proyectos con la plataforma de streaming. El motivo, según fuentes cercanas citadas por la revista ¡HOLA!, es tan sorprendente como directo: el nivel de esfuerzo y dedicación que exige la producción de contenido de alta calidad le supone «demasiado trabajo» en esta etapa de su vida.

Desde que firmaran aquel contrato histórico de 100 millones de dólares en 2020, la trayectoria de los Sussex en Netflix ha sido una montaña rusa. Tras el éxito masivo de su serie documental biográfica, otros proyectos como la serie animada Pearl fueron descartados, y sus recientes incursiones en el estilo de vida y la cocina no habrían alcanzado las expectativas de la plataforma ni la satisfacción personal de Meghan.

El fin de una etapa creativa

La decisión de Meghan marcaría un cambio radical en la estrategia de la pareja. En este 2026, la Duquesa parece estar más centrada en proyectos de menor intensidad operativa pero mayor impacto personal, como su marca de estilo de vida American Riviera Orchard y sus podcasts. Fuentes de la industria sugieren que el rigor de los plazos de producción, la edición y la presión por las audiencias globales de Netflix no encajan con el deseo de Meghan de tener un control absoluto sobre su tiempo y su imagen.

«Meghan se ha dado cuenta de que el mundo de la producción de Hollywood requiere una presencia y una gestión que interfieren con sus otras prioridades» revela una fuente de la crónica social. Al parecer, la Duquesa prefiere modelos de negocio más directos y menos dependientes de grandes corporaciones que exigen entregas constantes de contenido.

¿Qué significa esto para el Príncipe Harry?

Mientras Meghan da un paso atrás en la pantalla, queda por ver cómo afectará esto a los proyectos individuales del Príncipe Harry, quien sí ha mostrado interés en continuar con documentales de corte social y deportivo (como Heart of Invictus). Sin embargo, el contrato era una alianza conjunta; si Meghan se retira, el futuro de la marca «Archewell Productions» en el streaming queda pendiendo de un hilo.

Este movimiento también se interpreta como un intento de «limpiar» su imagen pública, alejándose de la narrativa de «estrella de reality» que muchos críticos le habían colgado. Al dejar Netflix, Meghan recupera el control total de su narrativa, aunque sea a costa de renunciar a los cheques astronómicos de la plataforma de la N roja.

El nuevo rumbo: Estilo de vida y discreción

En lugar de rodajes interminables, Meghan se enfocará en la curaduría de productos, la escritura y su labor filantrópica. Para los Sussex, 2026 está siendo el año de la simplificación: menos cámaras, menos guiones y más enfoque en su vida privada en Montecito, aunque eso signifique perder su principal altavoz en la cultura popular global.