Carlota Corredera rompe su silencio tras ser despedida de TEN: «No quiero llorar»

Carlota Corredera en TEN. (Foto: YouTube)
Carlota Corredera en TEN. (Foto: YouTube)

Carlota Corredera ha roto su silencio en uno de los momentos más delicados de su trayectoria profesional tras confirmarse el despido y cierre definitivo de ‘No somos nadie’, el último heredero de Sálvame en la parrilla de TEN. A partir del mes de febrero, la cadena ha decidido reordenar sus tardes y prescindir del formato, que se despedirá para siempre el próximo 30 de enero, una decisión consensuada entre TEN y La Osa Producciones con el objetivo de “evolucionar hacia nuevos proyectos” y centrar los esfuerzos en los géneros que mejor funcionan en el canal.

Carlota Corredera desaparecerá de TEN

Carlota Corredera en TEN. (Foto: YouTube)
Carlota Corredera en TEN. (Foto: YouTube)

La noticia, comunicada oficialmente mediante un comunicado, ha supuesto un duro golpe para el equipo del programa, que no ha ocultado su tristeza durante una de sus últimas emisiones. Con la naturalidad y transparencia que siempre han caracterizado al formato, los colaboradores se sinceraron ante la audiencia y abordaron el cierre sin esconder la emoción. “Efectivamente, no vamos a ser nadie a partir del 30 de enero. Nos vamos de viaje. Estamos de liquidación total”, bromeó Carlota Corredera, que ese día sustituía a María Patiño, intentando rebajar la tensión con humor.

Tras los primeros chascarrillos, el ambiente se volvió más solemne cuando Kiko Hernández tomó la palabra para agradecer públicamente el trabajo de todo el equipo. El colaborador quiso destacar el esfuerzo de cada uno de los profesionales que han pasado por el programa, desde los colaboradores habituales hasta quienes ya no están, sin olvidar a figuras clave como María Patiño o Belén Esteban. “Sois unos grandes profesionales y no me cabe la menor duda de que todos vais a tener ofertas de trabajo”, afirmó, visiblemente emocionado.

Carlota Corredera respaldó sus palabras y añadió un dato que simboliza el final de una etapa: el piso en el que se graba el programa ha sido puesto en venta. Un gesto que marca el cierre definitivo de un proyecto que nació con la intención de mantener vivo el espíritu de Sálvame y que, pese a las dificultades, ha logrado crear una comunidad fiel de espectadores. Antes de despedirse, la presentadora quiso hacer una petición directa a la audiencia, consciente de que aún quedaban dos semanas por delante.

“Nos quedan aún dos semanas. Tenemos nuestra herida y nuestro corazón un poquito roto porque nos da mucha pena que termine No somos nadie y cerremos el pisito, pero nos gustaría que desde hoy hasta el 30 de enero nos acompañéis”, pidió Corredera, con la voz entrecortada. En ese momento, la emoción estuvo a punto de desbordarla y no dudó en verbalizarlo: “No quiero llorar”, confesó, tratando de mantenerse entera frente a las cámaras.

Lejos de bajar los brazos, la comunicadora gallega prometió que el equipo seguirá dando lo mejor hasta el último día. “Nosotros vamos a daros el mejor entretenimiento que sabemos hacer, lo que hemos hecho durante todo este tiempo”, aseguró, recalcando que nada tendría sentido sin el respaldo del público. Para Carlota, el programa ha sido mucho más que un trabajo: ha sido una forma de reconectar con la audiencia y con compañeros clave de su vida.

Uno de los momentos más emotivos llegó cuando Kiko Hernández reveló que, de no haber sido por No somos nadie y Canal Quickie, seguiría sin hablar con Carlota Corredera. “Gracias a este programa te he podido reencontrar. Ese es el regalo que me deja”, le confesó en directo. Unas palabras que tocaron profundamente a la presentadora y que evidenciaron el componente personal que ha tenido el formato para muchos de sus integrantes.

Carlota Corredera ha roto su silencio

Carlota Corredera
Carlota Corredera en un programa. Fuente: YouTube

Carlota respondió con la misma sinceridad, dejando claro que el cierre del programa también se lleva consigo momentos irrepetibles. “Yo me llevo muchos regalos y uno de los más grandes es que hayas vuelto a mi vida”, le dijo a su compañero, sellando así una despedida cargada de afecto, nostalgia y gratitud. Con el corazón roto pero la cabeza alta, la presentadora afronta ahora una nueva etapa profesional, demostrando que, incluso en los finales más dolorosos, también hay espacio para los reencuentros y las emociones sinceras.

El cierre de ‘No somos nadie’ no solo supone un cambio en la parrilla de TEN, sino también un punto de inflexión en la carrera de Carlota Corredera, quien ha demostrado a lo largo de los años su capacidad para adaptarse y liderar proyectos televisivos de gran relevancia. La presentadora gallega afronta este final con una mezcla de tristeza y orgullo, consciente de que el programa deja un legado importante tanto en términos de audiencia como en la cohesión del equipo. Sus palabras en el plató reflejaron un compromiso absoluto con la calidad y la profesionalidad, dejando claro que, aunque el formato desaparezca, el espíritu que lo impulsó seguirá vivo en cada uno de los colaboradores.

Además, este desenlace sirve como recordatorio de la importancia del vínculo entre presentadores y público en la televisión actual. Carlota Corredera insistió en que el éxito del programa ha sido gracias a los espectadores, a quienes pidió que las últimas emisiones fueran seguidas con la misma ilusión y fidelidad que durante todos estos años. La gallega se despide así de un ciclo profesional significativo, pero con la mirada puesta en futuros proyectos que, según ella misma ha insinuado, llegarán con la misma energía y dedicación que caracterizó a ‘No somos nadie’ desde su nacimiento hasta su emotiva despedida.