La información sobre Alessandro Lequio que pone contra las cuerdas a los directivos de Telecinco

La salida de Alessandro Lequio de Telecinco sigue generando una fuerte sacudida interna tras conocerse los detalles económicos de su despido. La cadena habría alcanzado un acuerdo extrajudicial millonario para evitar una batalla legal que podía resultar aún más dañina. Una cifra que ya provoca malestar y tensión en los pasillos de Mediaset.

Alessandro Lequio con el rostro. (Foto: Instagram)
Alessandro Lequio con el rostro. (Foto: Instagram)

La figura de Alessandro Lequio vuelve a situarse en el centro del foco mediático tras salir a la luz una información que pone contra las cuerdas a los directivos de Telecinco y reabre un debate interno de gran calado en Mediaset. Según se ha revelado en las últimas horas, el colaborador italiano habría alcanzado un acuerdo económico con la cadena tras su fulminante despido, una cifra que no ha dejado indiferente a nadie y que ya genera malestar en los pasillos de la televisión privada.

La información sobre Alessandro Lequio

Alessandro Lequio
Alessandro Lequio

La información ha sido desvelada por Alberto Guzmán, colaborador del espacio No somos nadie, quien ha asegurado que Alessandro Lequio habría cobrado hasta 700.000 euros como indemnización por la rescisión de su contrato. Una cantidad estratosférica que habría sido pactada de forma extrajudicial tras la decisión de Mediaset de apartarle del programa Vamos a ver, donde participaba como colaborador habitual hasta hace apenas unos meses.

El despido de Lequio se produjo en un contexto especialmente delicado, marcado por la publicación de las memorias de Mar Flores, un libro que removió conciencias y volvió a colocar sobre la mesa testimonios de mujeres que denunciaron relaciones marcadas por el sufrimiento y la violencia. Entre esos recuerdos reapareció con fuerza el relato de Antonia Dell’Atte, quien denunció a Alessandro Lequio por maltrato a principios de los años noventa y cuya historia fue recordada recientemente en una entrevista concedida a El País.

Fue precisamente esa entrevista la que habría activado todos los protocolos internos en Mediaset. Según se ha explicado, la compañía audiovisual estudió cuidadosamente cómo ejecutar el despido, manteniendo contactos con la propia Antonia Dell’Atte y celebrando reuniones entre la productora, la cadena y los abogados. Un proceso que no se alargó demasiado una vez que se recopilaron las sentencias judiciales que la italiana conservaba y que, según su versión, acreditaban que su testimonio era veraz.

La propia Antonia Dell’Atte lo dejó claro públicamente al recordar que la Justicia falló a su favor. “La Justicia falló que yo no mentía cuando lo llamaba maltratador”, expresó, asegurando que la magistrada del juzgado número 35 de Madrid contaba con pruebas suficientes para respaldar su versión de los hechos. Aunque la denuncia fue retirada y nunca llegó a celebrarse juicio, el reconocimiento judicial de su relato ha sido clave en todo este proceso.

El despido de Alessandro Lequio

alessandro lequio

Días antes de conocerse su despido, Alessandro Lequio respondió públicamente a las palabras de su exmujer con un mensaje breve y contundente, anunciando que había trasladado las declaraciones de Dell’Atte a su abogado para su tratamiento legal. “Ya está todo dicho”, afirmó entonces, sin ser consciente de que su salida de Telecinco ya estaba prácticamente decidida.

Tras su marcha de la cadena, Lequio ha optado por mantener un perfil bajo y no pronunciarse públicamente sobre las circunstancias de su despido. Sí contó con el apoyo explícito de Ana Obregón, mientras que su mujer, María Palacios, se ha convertido en su principal sostén en este momento especialmente complicado. El colaborador solo reapareció brevemente mediante una intervención telefónica en un acto de la fundación que lleva el nombre de su hijo, evitando cualquier referencia directa a la polémica.

Lo que hasta ahora se desconocía eran los términos exactos del acuerdo económico alcanzado con Mediaset, una incógnita que ha despejado Alberto Guzmán con una información que ha generado auténtico estupor. “Tengo la cifra del acuerdo al que habrían llegado Mediaset y Alessandro tras rescindir el contrato de forma drástica y abrupta”, explicó, asegurando que su fuente está conectada con las altas esferas de la cadena. Según su relato, la cantidad podría elevarse hasta los 700.000 euros, una cifra calificada de “escandalosa”.

En la misma línea se pronunció María Patiño, quien explicó que Lequio habría acudido a una abogada para ejercer sus derechos como trabajador, defendiendo que su despido era improcedente. Ante la posibilidad de un proceso judicial largo y costoso, Mediaset habría optado por adelantarse al juicio y cerrar un acuerdo extrajudicial, evitando así una mayor exposición mediática. “No es un despido improcedente porque lleves unas gafas amarillas y no me gusten”, recordó la presentadora, subrayando que la decisión se basó en cartas y autos judiciales que probaban los antecedentes de violencia durante su matrimonio con Antonia Dell’Atte.

Alberto Guzmán fue aún más allá al explicar el clima interno que se vive en Telecinco tras conocerse esta cifra. Según el periodista, la información le llega de alguien que trabaja actualmente en la cadena y mantiene línea directa con altos cargos de Mediaset. “Me ha confirmado la cifra para que él esté tranquilo y para que no esté en contra de la cadena”, relató, añadiendo que existe una mala leche descomunal entre otros trabajadores al conocer el acuerdo. En los pasillos, asegura, se escucha una frase repetida con ironía y resignación: “Ojalá me den ese dinero y me largo hoy mismo”.

Una indemnización millonaria, un despido rodeado de polémica y un pasado que vuelve a pesar con fuerza sobre el presente han convertido el caso de Alessandro Lequio en uno de los asuntos más incómodos para Mediaset en los últimos tiempos. Un episodio que, lejos de cerrarse, sigue generando debate y tensiones internas en una cadena que ahora debe gestionar las consecuencias de una decisión tan contundente como costosa.