La Reina Sofía ha tomado una decisión firme y profundamente personal tras conocer el verdadero estado de salud de su hermana, la princesa Irene de Grecia, una situación que ha encendido todas las alarmas en la Casa Real y ha obligado a modificar de manera urgente su agenda institucional. Este martes, alrededor de las 12.00 horas, Zarzuela informaba oficialmente del aplazamiento de los dos actos públicos que la Emérita tenía previstos para esta semana, una cancelación poco habitual que evidenciaba la gravedad del momento familiar que atraviesa.
1La decisión de la Reina Sofía
Doña Sofía tenía programado viajar este miércoles por la tarde a Las Palmas de Gran Canaria para recibir el premio Gorila 2024 en el Acuario Poema del Mar, un galardón que reconocía su compromiso histórico con la conservación de la biodiversidad y el medioambiente. Al día siguiente, el jueves, estaba previsto que fuera investida como doctora honoris causa en el Paraninfo de la Universidad de Las Palmas, un reconocimiento académico de enorme relevancia que llevaba meses preparándose. Sin embargo, ambos compromisos han sido cancelados de forma repentina debido al delicado estado de salud de su hermana menor.
Según ha revelado la revista ¡Hola!, la Reina Sofía ha optado por no abandonar el Palacio de La Zarzuela y permanecer junto a la princesa Irene en todo momento, consciente de que la situación es extremadamente delicada. La publicación señala que la hija menor de los Reyes Pablo y Federica de Grecia, de 83 años, se encontraría en estado crítico, con un deterioro progresivo que habría llevado a la Emérita a priorizar completamente el ámbito familiar frente a cualquier obligación institucional.
Se trata de un durísimo trance personal para la madre del Rey Felipe VI, muy unida a su hermana desde hace décadas y con quien comparte residencia en Zarzuela desde hace años. La relación entre ambas siempre ha sido íntima, constante y discreta, y en estos momentos Doña Sofía habría decidido no separarse de Irene ni un solo instante, consciente de que su vida podría estar apagándose poco a poco, tal y como apunta la citada publicación.
Este nuevo golpe emocional llega, además, en un momento especialmente sensible para la Reina Sofía, que el pasado 19 de diciembre sufrió la pérdida de una de sus mejores amigas, su prima segunda, la princesa Tatiana Radziwill. Doña Sofía asistió a su funeral en París el pasado fin de semana, acompañada por el Rey Felipe VI y las infantas Elena y Cristina, así como por varios miembros de la Familia Real griega, entre ellos la reina Ana María y el príncipe Pablo de Grecia, en una despedida marcada por la discreción y el recogimiento.

