Este es el motivo por el que Ilia Topuria y Giorgina se han reencontrado en los juzgados tras meses de tensión

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El campeón mundial de la UFC Ilia Topuria y su exmujer, la influencer Giorgina Uzcátegui, han pasado del amor bonito de portada al cara a cara judicial en cuestión de unos meses. Hace unas horas se reencontraron en los juzgados de Móstoles, ya que están en plena batalla legal por su hija pequeña. Todo esto en medio de un cruce de acusaciones que mezcla cosas muy sensibles como denuncias por malos tratos, una supuesta extorsión económica y un divorcio que parece ir para largo, puesto que es algo muy complejo y por supuesto, mediático.

Un reencuentro frío en Móstoles

Giorgina Uzcátegui fue la primera en llegar a los juzgados. Lo hizo poco antes de las once de la mañana, acompañada por efectivos de seguridad privada, vestida completamente de blanco, con gafas de sol y un silencio absoluto mientras atravesaba los pocos metros que separan el coche de la puerta del edificio judicial. Se le veía serena por fuera, pero estar en ese ambiente rodeada de cámaras, con tantas preguntas y demás, creaba una tensión que se podía palpar.

Este es el motivo por el que Ilia Topuria y Giorgina se han reencontrado en los juzgados tras meses de tensión
Ilia Topuria y Giorgina se reencuentran en los juzgados para saldar sus cuentas pendientes con la justicia – Fuente: Agencias

Poco después hacía su entrada Ilia Topuria, que se mostró mucho más comunicativo con la prensa. Lejos de dar la imagen de un hombre hundido por la situación, quiso lanzar un mensaje muy claro sobre cuál es su prioridad en este momento. «Estoy feliz porque voy a volver a ver a mi niña muy pronto», declaró a los periodistas, dejando claro que, para él, este paso judicial no es tanto una amenaza como una oportunidad para recuperar el contacto con su hija, a la que, según ha denunciado, lleva cuatro meses sin ver pese a sus intentos continuos por ponerse en contacto con ella.

Denuncias cruzadas

El trasfondo del caso está lejos de ser simple. En noviembre, trascendió que Giorgina Uzcátegui había interpuesto una denuncia por violencia de género y doméstica contra Topuria, en la que se mencionaban supuestos episodios de «lesiones y maltrato familiar», según recogieron diversos medios. Esa denuncia situó el caso en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer nº1 de Móstoles, que ahora asume tanto los aspectos penales como las medidas civiles relativas a la menor.

Topuria reaccionó con un comunicado urgente, difundido en sus redes, en el que negaba tajantemente los malos tratos y aseguraba ser víctima de «situaciones y presiones intolerables». El luchador habló abiertamente de chantaje económico, afirmando que su ex habría supeditado la retirada de las denuncias a la entrega de sumas desproporcionadas de dinero, algo a lo que él se negó tras la ruptura. También denunció el robo de dinero y algunos objetos de valor, y asegurando que cuenta con audios y pruebas que ya están en manos de la justicia.

Desde el entorno de Giorgina, en cambio, la estrategia ha sido totalmente opuesta, se han agarrado al silencio absoluto. Su abogada ha señalado en declaraciones recogidas que existe un procedimiento judicial en curso «de carácter estrictamente privado y familiar» que afecta de forma directa a una menor, y que por ello han optado por no hacer declaraciones públicas, apelando al respeto al proceso y a la intimidad de las partes implicadas.

https://twitter.com/europapress/status/2008896218361897163

La niña, en el centro del conflicto

Más allá de las acusaciones recíprocas, la cita en los juzgados tiene un objetivo muy concreto, decidir medidas de protección y régimen respecto a la hija que ambos comparten, una niña de alrededor de año y medio que, por el momento, está al cuidado de su madre. El juez debe pronunciarse sobre la potestad, administración de bienes y, sobre todo, sobre la petición de Giorgina de viajar con la niña a Estados Unidos, concretamente a Miami, donde ella tendría planes de instalarse temporalmente.

Topuria se opone frontalmente a ese viaje. Considera que sacar a la menor de España en este contexto sería romper aún más el vínculo entre padre e hija, un vínculo que ya se ha visto seriamente dañado por esos cuatro meses y medio sin contacto que él mismo lamenta en todos los foros posibles. «La ausencia prolongada de contacto perjudica el bienestar de la menor», argumenta su defensa, mientras que el entorno de Uzcátegui defiende que las medidas cautelares se mantengan hasta que el proceso penal y civil se aclare completamente.

Comunicados y foco mediático

Todo este conflicto no se desarrolla solo entre togas y autos judiciales; también se libra en el terreno mediático. El caso ha generado una enorme atención internacional por tratarse del campeón mundial de la UFC, que además se encuentra en plena grabación de una docuserie sobre su vida. Cada movimiento es mirado con lupa y comentado tanto en medios como en redes sociales, por lo que genera una gran expectación.

Todo indica que la batalla legal entre Ilia Topuria y Giorgina Uzcátegui está lejos de resolverse pronto. Las decisiones que adopte ahora el juzgado marcarán el tono del proceso en los próximos meses. En medio de esta tormenta, el luchador intenta compaginar su preparación deportiva con la defensa de su imagen y su papel como padre, mientras su exmujer se aferra a la vía judicial como único canal porque como insiste su defensa, es un asunto privado y familiar.