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miércoles, 22 mayo 2024

Daniel Sancho enciende todas las alarmas en el juicio: aspecto preocupante

Heridas y hematomas en el cuerpo de Sancho

Daniel Sancho generó una gran preocupación entre los asistentes al juicio al aparecer en el juzgado con heridas y hematomas en el cuerpo, probablemente causadas por los grilletes con los que lo llevaban esposado de pies y manos. El hijo de Rodolfo Sancho está siendo juzgado en Tailandia por el asesinato de Edwin Arrieta.

El juicio no está siendo nada fácil, no sólo porque Daniel Sancho se enfrenta a la más alta condena que puede caer sobre una persona en Tailandia, la pena de muerte, sino porque además las exigencias del protocolo son altísimas, por lo que se vive todo esto con muchísima tensión por parte de los implicados.

La salud de Daniel Sancho

Un tema que ha dado mucho de qué hablar ha sido el aspecto que presenta Daniel Sancho, quien ha aparecido en el juzgado con heridas y hematomas en muñecas y tobillos. Las mismas son causadas por el uso de grilletes en ambas extremidades, que el acusado debe soportar a lo largo de todo el proceso.

Sancho debe moverse con ellas dentro del juzgado y cada vez que quiera o se le pida que hable debe levantarse y caminar por la sala arrastrando las cadenas, lo que empeora la situación de sus heridas. Todo esto vuelve aún más dolorosa y preocupante la situación. Daniel Sancho no se queja, pero se ha mostrado dolorido.

La prisión en la que se encuentra Daniel Sancho

El juicio y todo lo que lo rodea está suponiendo una dura experiencia para el hijo de Rodolfo Sancho. Como si no fuera poco tener que enfrentarse a la posibilidad de una condena a muerte, el joven debe lidiar con los problemas físicos que le está causando la reclusión, lo que sin duda dejará secuelas físicas y psicológicas en su salud.

La cárcel en la que se encuentra Daniel Sancho, sin embargo, no es tan dura como otras prisiones tailandesas; según ha contado el acusado no se encuentra masificada y el trato es relativamente amable; además, se encuentra rodeada de zonas verdes. «Nos tratan bien y no hay ningún tipo de violencia ni drogas», confesó Sancho.